miércoles, 23 de marzo de 2016

REFLEXIONES SOBRE LA PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA (Jairo Alonso Rozo Castillo Autor PSICOM Editores Julio César Salamanca Director Gerente Revisión editorial y Composición Digital Mario Bermúdez PSICOM Editores - Bogotá D.C. Colombia Cubierta: Taller Creativo PSICOM Editores Impresión Digital: PSICOM Editores )

REFLEXIONES SOBRE LA PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

Jairo Alonso Rozo Castillo
Autor


PSICOM Editores


Julio César Salamanca
Director Gerente

Revisión editorial y Composición Digital
Mario Bermúdez


PSICOM Editores - Bogotá D.C. Colombia
Cubierta: Taller Creativo
PSICOM Editores
Impresión Digital:
PSICOM Editores  

REFLEXIONES SOBRE PSICOLOGIA CONTEMPORÁNEA



Autor

Jairo Rozo es un destacado psicólogo de la Universidad Nacional de Colombia que en este momento se encuentra realizando su Doctorado Aprendizaje y Cognición en el Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla -España-. Hasta el momento, ha sido un autor estudioso de temas interesantes de psicología y un investigador innato, cuyos aportes al estudio y al conocimiento son de enorme validez. Dentro de lo logros más destacados de Jairo Rozo, tenemos el Trabajo de Tesis Meritorio: Modelos Explicativos del Aprendizaje Condicionamiento Clásico, y el sexto lugar en el área de Ciencias Naturales en el Concurso "Mejores trabajos de grado 1996-1997" , Universidad Nacional de Colombia, desde donde se vislumbraba su vocación de autor e investigador de grades dotes.
Algunas de las publicaciones que deseamos destacar de Jairo Rozo son:
- "Aprendizaje Asociativo. Modelos explicativos del Condicionamiento Clásico". Bogotá: PSICOM y Fundación para el Avance de la Psicología (Libro Electrónico). , 2004.

- Cartilla Terapeuta Social (2002). Autores varios. Fundación CedaVida, Bogotá, Colombia.
Cartilla Manejo y Resolución de Conflictos. (2001). Autores varios. Fundación CedaVida, Bogotá, Colombia.

- Cartilla Pedagogía para la Paz. Para enseñar a aprender. (2000) Autores Varios. Fundación CedaVida, Bogotá, Colombia

- Efectos Psicosociales y Culturales del Desplazamiento". (2000) Con Varios Autores. Editorial Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, Colombia.
De la misma forma, es importante destacar algunos de los artículos que el autor ha publicado en prestigiosas revistas de psicología, y entre los cuales destacamos:
-"¿Cómo recuperar los recuerdos?" Las redes neuronales lo explican. En Revista Avefenix, Volumén 1, Número 5, 1998; pp: 27-32.

- "¿Podrá ser la emoción razonable?" El trabajo de CedaVida: una experiencia con proyección social. En revista Avefenix, Volumén 1, Número 5, 1998; pp: 19-23.

- "Desplazamiento, violencia y duelo". En Nova & Vetera. Boletín de Derechos Humanos "Guillermo Cano", No. 23, octubre-noviembre de 1996, pp 16-17.

- "DYSTAL: Una Red Neuronal Biológica". En el Boletín Internacional de la Asociación Latinoamericana de Análisis y Modificación del Comportamiento (ALAMOC), No. 19, 1995, pp. 2-6.
- "Mariano Yela (1921-1994)". En Revista Latinoamericana de Psicología (RLP), vol. 27 (3), 1995, pp. 527-531.

- "Los Neurotransmisores y su relación con algunas Psicopatologías" en: Boletín de la Agrupación para el Desarrollo y Fomento de la Psicología (Universidad Nacional de Colombia), No. 10, Primer semestre de 1993, pp. 49-60.

PRIMERA PARTE

PSICOLOGIA, TEMAS Y PERSPECTIVAS





SOBRE LA PSICOLOGÍA INDIVIDUALIZANTE

La psicología de nuestro tiempo y para nuestros conflictos no debe caer en la evidente individualización y normalización. Cuando señalamos que lo normal es simplemente lo que tenemos por establecido estadísticamente, lo que en promedio es más común ver dentro de la naturaleza del ser humano, a veces, terminamos por preguntarnos qué sería de nosotros sin aquellos "locos" de su tiempo que después fueron considerados genios y que rompieron todo esquema preestablecido. Pero la psicología individualizante... qué atractiva falacia puede crear en nosotros, creyendo que la libertad es neta y únicamente individual sin importar el otro, ni el contexto de desarrollo del ser humano. Esto es olvidar la vida misma, pues no existe vida para un ser humano sino en cuanto está inmiscuido en un contexto social.
Cuidado con la psicología individualizante que por preocuparse por hacernos mirar solo nuestro ombligo, hace que dejamos de mirar la realidad estructural en medio de la cual nos movemos. Como dice Pastor Martín*: Preocuparnos por nosotros mismos, acaba desembocando en despreocupación política, pues de tanto preocuparnos por los "innecesarios" problemas psicológicos hemos dejado de plantearnos problemas políticos, económicos, sociales y estructurales; hemos dejado de plantearnos los problemas de la vida, nuestros problemas.
Por ello es importante preguntarnos qué tan gigantes somos. Porque podemos ser gigantes económicos, en cuanto ser extraordinariamente útiles y productivos para el sistema en el cual vivimos, pero a la vez ser unos enanos políticos, en cuanto no participamos en la toma de decisiones de nuestra sociedad, supuestamente creada por nosotros y para nosotros.
La psicología y nuestra forma de abordarla diariamente y de darla a conocer a nuestra sociedad puede ayudar a convertirnos a todos en "enanos" en cuanto psicología individualizante y descontextualizada, o por el contrario, llevarnos a ser "gigantes", asumiendo nuestros roles sociales con un carisma distinto en cuanto seres con opinión y capacidad de participación. Esto se logra a través de una psicología que aborde al individuo pero que no se quede en él, ya que éste se construye por medio de las relaciones humanas. A través de un psicólogo que contribuya a reforzar la capacidad de las personas para afrontar la vida y sus distintos problemas, que impulse a emancipar la supuesta normalidad psicológica y lleve como bandera la creatividad para construir nuevas y novedosas formas de interrelación con el otro, rompiendo el esquema de lo que supuestamente ha sido y deberá seguir siendo así por la inercia de nuestro pensamiento.
Una Psicología individualizante y estrecha, descontextualizada y que olvida las relaciones en las cueles se mueve el sujeto en medio de su sociedad trae el peligro de abandonarnos a un mundo de no participación, de no opinión, de no intervención en las situaciones de nuestra vida socio-política. Como contrapeso debemos ser conscientes de la necesidad de construir una Psicología más social y menos individualizante, una Psicología que tenga en cuenta la comunidad y no solo al individuo. Una Psicología de la vida cotidiana y no sólo de los problemas psicológicos. El psicólogo, entonces, debe adquirir un papel fundamental como catalizador que contribuya a reforzar la capacidad de las personas para afrontar la vida y asumir sus distintos problemas siendo consciente de las diferentes redes de manipulación que nuestras redes sociales crean. Los problemas de pareja, el desempleo, los problemas de vacío existencial, la drogodependencia y la depresión, el miedo a sentirse sólo y vacío, la necesidad de sentirse reconocido; no son sólo problemas psicológicos, sino que son parte de los "problemas de la vida", de una vida tejida en el hilo de las interrelaciones sociales que estructuran nuestra forma de abordarla y enfrentarla.
Y si recogiéramos las ideas de Foucault, nos atreveríamos a decir que el papel del psicólogo no queda ahí sino que va más allá, ya que debería colaborar en la emancipación de la sumisión a la "normalidad psicológica", liberarnos de la sociedad vigilada y disciplinada (Vigilar y Castigar, 1971). Normalidad psicológica a veces asumida como bandera que excusa una vida de bajo perfil que nos permite sobrevivir siempre dentro de la media de lo que se espera que hagamos, sin ir más allá de lo que realmente queremos "ser". Para transformar y liberar al mundo inevitablemente debemos empezar por liberarnos y cambiarnos a nosotros mismos.
La otra alternativa del psicólogo es asumir ser la voz de los que no tienen voz en nuestra sociedad, y propiciar el que generemos como seres humanos la conciencia para participar, para opinar y decidir y para asumir la responsabilidad de elegir. Desgraciadamente un cambio estructural a nuestra sociedad no podrá venir simplemente de la Psicología, es necesario un cambio de toda la sociedad, que estará mediado por la posibilidad de participación política. No obstante, desde nuestro campo de acción tenemos una gran responsabilidad, está en nuestras manos asumirla o no.
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*Pastor Martín, J. (2000) Michel Foucault: Una caja de herramientas para la construcción de una nueva psicología crítica y emancipadora. Revista de Historia de la Psicología. Vol. 21, No. 2-3, pp. 53-62.

LA CONCIENCIA: EL ENIGMA DEL SIGLO XXI

El problema de la conciencia es, sin lugar a dudas, uno de los temas más espinosos en el mundo de la psicología y de la ciencia en general. Hace varios siglos que la pregunta alrededor de lo que es la conciencia y sus diferentes niveles y características ronda en la mente de numerosos pensadores de relevante importancia para el mundo occidental. No obstante tal tema fue casi borrado del mapa de interés de la naciente psicología científica, por las molestas implicaciones que tenía. La conciencia es a la psicología como el éter fue a la física en su época. La conciencia no se ve, no se toca, se intuye posiblemente, pero no se reconocen claramente sus propiedades y características. La psicología debido al legado conductista y a favor de la científicidad de la misma, tomó las bases del positivismo y olvidó cualquier posibilidad de abordar aquellos temas vigorosos pero que por las circunstancias del momento se podían enfrentar con muy poco rigor metodológico.
Por el año de 1994 ( Horgan, 1994)* se realizó un congreso sobre conciencia en la Universidad de Arizona donde se pretendía presentar de manera interdisciplinar los diferentes aportes en los estudios de la conciencia. Allí se reunieron los más avezados investigadores que provenían de la física cuántica, teoría del caos, la neurología clínica, la filosofía, la neurociencia, la neurocomputación y la psicología cognitiva. Sus diferentes propuestas partían de marcos teóricos distintos y posiblemente ontológicamente contradictorios, pero básicamente las posturas se podrían resumir en cuatro básicas: Los mistéricos tipo I , quienes básicamente están representados Roger Penrose y los físicos cuánticos, quienes proponen que los misterios de la conciencia están emparentados con los arcanos de la mecánica cuántica, la cual genera procesos imposibles de abordar por medio de las teorías clásicas de la neurobiología. Los mistéricos tipo II , cuyo abordaje proviene principalmente desde la filosofía, pone en duda que ninguna teoría basada en efectos estrictamente materialistas (sean cuánticos o neurobiológicos) pueda explicar verdaderamente cómo y por qué los seres humanos podemos tener una experiencia subjetiva del mundo. Estos filósofos –como Fodor- no son dualistas sustanciales, pero consideran que existen propiedades de la sustancia que rebasan el fisicalismo. Por ello es inconcebible la postura reduccionista de la neurobiología expuesta por Crick. Esta última sería la tercera posición, que podríamos llamar radical y reduccionista en la explicación de la conciencia.
Según Crick “nuestros gozos y nuestras penas, nuestros recuerdos y nuestras ambiciones, nuestro sentido de identidad personal y de libre albedrío, no son en realidad sino la conducta de vastos ensamblajes de neuronas y de sus moléculas asociadas” ( Crick, 1994)** Una cuarta y última posición la puede representar el filósofo Flanagan de la Universidad de Duke, su posición conciliadora, defiende una filosofía denominada naturalismo constructivo, que sostiene que la conciencia es un fenómeno biológico común que no sólo se da en los humanos sino en muchos otros animales, y que su conocimiento se puede lograr a través de la triangulación o combinación de datos neuronales y psicológicos obtenidos de la experimentación con seres humanos y con animales junto con la información subjetiva que pueden proporcionar las personas.
Aún hoy, casi después de una década los grupos de investigación se agolpan en uno u otro bando ya descrito, y siguen en la minuciosa búsqueda de hechos que demuestren sus hipótesis y les permitan validarlas ante el mundo científico. Sin lugar a dudas la conciencia es el tema apasionante que reunirá muchos esfuerzos de la ciencia del siglo XXI.
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*HORGAN, J. (1994). ¿Puede explicarse la conciencia? Investigación y Ciencia, noviembre, 105-112.
**CRICK, F. (1994). La búsqueda científica del alma. Madrid: Debate.

EN BUSCA DE LA CONCIENCIA PERDIDA

"Nada más familiar que la mente. Y pese a ello, hasta el peregrino
que busca sus fuentes y mecanismos subyacentes se embarca en un viaje
por un país extraño y exótico".
Antonio Damasio.
Como ya hemos visto el problema de la mente consciente es uno de los más apasionantes para enfrentar en este siglo por la ciencia. Dentro de los múltiples exponentes de hipótesis y teorías para entender el fenómeno, se encuentra el médico Neurólogo Antonio Damasio. El Dr. Damasio considera que el problema de la mente consciente no es insoluble y que los procesos biológicos que ahora presumimos se corresponden con procesos mentales, son los procesos mentales, y así serán contemplados el día en que se conozcan con suficiente detalle.
La propuesta de Damasio para solucionar el enigma de la mente consciente* requiere dividir el problema en dos partes. La primera se refiere a la generación de una "película-en-el-cerebro". Esta metáfora designa la composición integrada y unificada de diversas imágenes sensoriales (visual, auditivo, táctil, etc.) que constituyen el espectáculo multimedia que llamamos mente. Ante cualquier función mental que consideremos (aprendizaje, lenguaje, emoción, etc.) podemos identificar diferentes partes del cerebro que contribuyen a la producción de esa función trabajando de un modo concertado; existe una estrecha correspondencia entre la aparición de un estado mental o conductual y la actividad de regiones específicas del cerebro.
La segunda parte es lo que "concierne al yo" y a la generación automática de un sentido de propiedad de esa "película-en-el-cerebro". El sentido del yo se explica debido a que las células cerebrales de cualquier nivel del sistema nervioso, representan entidades o acontecimientos que pueden darse en cualquier parte del organismo. Las células del cerebro se han diseñado para operar sobre otras cosas o quehaceres.
La hipótesis de Damasio sugiere que el cerebro utiliza sus estructuras de representación del organismo y de los objetos externos para crear una nueva representación de segundo orden. Esta representación indica que el organismo, cartografiado en el cerebro, está implicado en la interacción con un objeto, cartografiado también en el cerebro. Tal representación de segundo orden no constituye abstracción alguna; antes bien, acontece en estructuras nerviosas, a saber tálamo y corteza cingulada.
Se crea pues, la sensación de un yo en el acto de conocer, lo que constituye la base para la perspectiva de primera persona que caracteriza a la mente consciente. El sentido del yo en el acto de conocer emerge como un tipo especial de sentimiento, el sentimiento de lo que pasa en un organismo aprehendido en el acto de interactuar con un objeto.
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*Damasio, A. Creación Cerebral de la Mente. En Investigación y Ciencia, pps: 66-71, Enero del 2000.

EL PROBLEMA DEL INCONSCIENTE

En nuestras anteriores editoriales hemos venido abordando el problema de la conciencia para la ciencia en general y para la psicología en particular, ahora quisiera que observáramos la otra cara de la moneda. El problema del inconsciente.

Como dice Froufe (1997)
* , si la conciencia ha sido un tema difícil para la psicología, ¡el doble salto mortal es abordar el tema del inconsciente¡ El inconsciente ha sido aún mas sometido al olvido -por parte de la ciencia- que la misma conciencia, ante todo debido a la influencia que el psicoanálisis, como movimiento clínico y cultural, tuvo al introducir dentro del lenguaje de la sociedad moderna el inconsciente y su oscura predeterminación de la conducta humana.

Debido tal vez a ello, el mismo término de inconsciente se dejó de utilizar en los círculos de investigación, y en la literatura científica se empezaron a buscar nuevos adjetivos que de una u otra forma hablaban de lo que todos medianamente consideramos como inconsciente: el procesamiento de información que no es consciente pero que influye en las respuestas conductuales de los organismos. Uno de estos términos que se ha posicionado es el de implícito , en contraposición a lo explícito o consciente, se ha convertido en el adjetivo que califica a fenómenos como la percepción, el aprendizaje o la memoria; o mejor dicho, que supuestamente puede servir para calificar dichos fenómenos o parte de ellos como inconscientes.

Así pues en el gabinete de términos científicos, el aprendizaje implícito es un término reciente que sirve para nominar un área particular de lo que se conoce como inconsciente cognitivo , y en términos generales se caracteriza por la ausencia de conocimiento consciente de las contingencias entre estímulos, tanto en la fase de adquisición como de recuperación. Es decir, implica desconocimiento subjetivo –durante el proceso de aprendizaje- de las covariaciones o regularidades comprometidas en el mismo.

Existe una importante línea de investigadores que llevan desde las ultimas décadas del siglo pasado estudiando el tema en diversos procedimientos experimentales, tales como: el condicionamiento automático, el condicionamiento con estímulos subliminales, el condicionamiento de parpadeo en sujetos normales, el condicionamiento en sujetos con amnesia, el condicionamiento evaluativo, el condicionamiento evaluativo con estímulos subliminales, condicionamiento al sabor y olor y condicionamiento en sujetos anestesiados (ver Lovibond y Shanks 2002)**

La evidencia arrojada desde las diferentes áreas de investigación aunque es variada, alguna es más fuerte que otra para sostener que puede darse el condicionamiento sin consciencia. Por ejemplo, en el condicionamiento automático aunque el grueso de la literatura apunta a la correlación condicionamiento/consciencia, hay alguna evidencia de que puede suceder la RC sin conocimiento de la contingencia en algunas circunstancias particulares, y hay evidencia de la independencia condicionamiento/consciencia en los estudios de las propiedades del condicionamiento al sabor.

También se ha hallado evidencia de dicha independencia en algunos estudios de condicionamiento subliminal, de parpadeo, condicionamiento en pacientes amnésicos, y condicionamiento bajo anestesia, que demostrarían que la conciencia no es necesaria para el condicionamiento. Sin embargo, las conclusiones no son del todo claras y parece que la polémica alrededor de este tema se centra en cómo medir realmente que está participando la conciencia o no, en el proceso de aprendizaje. Por lo tanto, hay diferentes autores que sostienen que las mediciones que demuestran la inconsciencia son inadecuadas y sus resultados poco válidos.

La respuesta a la pregunta de sí ¿el fenómeno del aprendizaje es independiente de la conciencia o depende fundamentalmente de la cognición consciente? Aún no tiene una respuesta clara.

Cuando un sujeto es expuesto a una contingencia entre dos estímulos, un Estímulo Condicionado (EC) y un Estímulo Incondicionado (EI), puede suceder un fenómeno de aprendizaje asociativo que comúnmente se conoce como condicionamiento pavloviano. Este tipo de aprendizaje permite que tanto en humanos como en animales se observen Respuestas Condicionadas (RCs) ante el EC, y por otro lado, que los humanos sean capaces de reportar verbalmente la naturaleza de la contingencia EC-EI. Dicho conocimiento consciente de la contingencia generalmente se toma como evidencia de que los humanos somos capaces de formar una representación interna de la contingencia ambiental en una forma simbólica o proposicional.

Sin embargo, la pregunta gira alrededor de ¿cuál es la relación entre el conocimiento consciente y la ejecución de la RC? Para abordarla se puede recurrir a dos modelos de aprendizaje básicos. Por un lado, está el modelo de proceso único y por otra el modelo de proceso dual. Si observamos el modelo de proceso único, este tendría dos versiones: una versión fuerte y otra débil. La versión fuerte del modelo de proceso único nos dice que la consciencia tiene un estatus causal, ya que una vez el organismo es sometido a las contingencias ambientales vendría un proceso de aprendizaje proposicional, luego un conocimiento consciente de la contingencia que finalmente produciría la RC.

La versión débil del modelo de proceso único diría que una vez sometido a las contingencias ambientales se produciría el aprendizaje proposicional y de él se desprenderían como dos ramas, el conocimiento consciente por un lado, y la producción de la RC por otro. Finalmente, el modelo de proceso dual nos diría que una vez expuesto a la contingencia vienen a suceder dos procesos independientes. Por un lado el proceso del aprendizaje proposicional que conllevaría al conocimiento consciente de la contingencia y por otro lado, el proceso de condicionamiento no-proposicional que conllevaría a la RC. Como vemos el centro del debate de los modelos es la coexistencia o no de procesos de aprendizaje proposicional y no-proposicional y si el conocimiento consciente de la contingencia tiene o no un rol causal de la RC. Las investigaciones siguen aportando datos confirmatorios para ambos modelos y los grupos de investigación encontrados continúan buscando pruebas más contundentes que confirmen sus datos.

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* Froufe, M. (1997). El inconsciente cognitivo. La cara oscura de la mente. Editorial Biblioteca Nueva, Madrid.** Lovibond, P. F y Shanks, D. R. (2002). The Role of Awareness in Pavlovian Conditioning: Empirical Evidence and Theorical Implications. Journal of Experimental Psychology: Animal Behavior Processes, Vol 28, No. 1, 3-26.

¿SE APRENDE ANTE UN ESTIMULO SIN CONSECUENCIAS?

Dentro del estudio del aprendizaje existe un antiguo fenómeno que se produce cuando un estímulo neutro que se expone previamente sin consecuencia alguna, se empareja posteriormente con un estímulo incondicionado. Debido a la preexposición, la asociación entre el Estimulo Condicionado (EC, anteriormente neutro) y el Estimulo Incondicionado (EI) se establece de manera más lenta que cuando el emparejamiento se produce entre un estimulo nuevo y el EI. Así, el déficit en el aprendizaje que se produce tras la preexposición del EC ha demostrado su generalidad en un amplio número de especies y con muy diversos procedimientos de condicionamiento, y parece reflejar la actuación de un mecanismo que interfiere con el procesamiento de aquellos estímulos que, en el pasado, no han tenido significación adaptativa. El mecanismo responsable de este fenómeno proporciona, de esta manera, una importante herramienta de cara a una efectiva selección de estímulos, un prerrequisito para que se produzca un aprendizaje ecológicamente válido y eficiente
Este fenómeno se conoce dentro de la literatura especializada como Inhibición Latente (IL). La IL ha jugado un importante papel en la evolución de la teoría general del aprendizaje (por ejemplo, el modelo de Pearce y Hall en 1980) y en la actualidad se desarrolla su estudio desde las bases neurofisiológicas y farmacológicas, que han llevado a la propuesta de que la IL estaría reflejando el funcionamiento de los procesos atencionales normales que se encontrarían alterados en esquizofrénicos y en sujetos normales con alta propensión al psicoticismo.
En términos generales la IL refleja el proceso por el que los organismos llevan a cabo una selección sobre la potencial relevancia o irrelevancia de los estímulos circundantes. De la efectividad de esta selección depende una correcta adaptación al medio, por ello un grupo de psicólogos del departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla, liderados por el Dr. Gonzalo de la Casa, ha iniciado dos proyectos de investigación para alcanzar una mayor comprensión sobre el fenómeno.
El primer proyecto de investigación del grupo del Profesor De la Casa, trabajará con animales y se beneficiará de una doble orientación, por un lado el primer subproyecto hará un análisis puramente conductual y el segundo subproyecto se orientará hacia un análisis de farmacología conductual, que permita conocer las bases psicofisiológicas de los procesos subyacentes a la IL.
Para el análisis conductual se utilizaran técnicas de condicionamiento clásico de carácter aversivo (aversión al sabor y supresión condicionada), mientras que para el análisis farmacológico se utilizará el condicionamiento apetitivo con el fin de conocer el efecto de distintas dosis de anfetamina y haloperidol (antagonista y agonista dopaminérgico, respectivamente) sobre la IL, con objeto de determinar bajo qué dosis aparecen los efectos esperados de reducción de la IL (anfetamina) y de aumento de la IL (haloperidol).
Con esto, el proyecto de estudio de la IL con sujetos animales, pretende especificar las variables que modulan la IL, identificar las asociaciónes que se aprenden durante la fase de preexposición, condicionamiento y prueba en un experimento de IL y poner a prueba el modelo atencional dopaminérgico de la IL, así como proponer un mecanismo integrador explicativo del fenómeno objeto de estudio.
El segundo proyecto se centrará en el estudio del fenómeo de la IL pero en Humanos. El propósito es identificar semejanzas y diferencias entre animales y humanos en el proceso de IL. Para alcanzar este objetivo se utilizará un procedimiento para generar IL en humanos que cuenta con una amplia tradición en el ámbito de la investigación del condicionamiento clásico: el procedimiento del condicionamiento palpebral. Partiendo de este procedimiento básico, en primer lugar se analizará hasta qué punto se producen resultados funcionalmente similares en sujetos humanos cuando se manipulan variables cuyo efecto está claramente demostrado en animales (por ejemplo, manipulaciones contextuales, número de preexposiciones, etc.). En segundo lugar, se pretende saber cómo afecta a la IL en humanos la introducción de un intervalo de retención entre las diferentes fases del experimento de IL, una manipulación experimental cuyos resultados en animales suponen un reto para las teorías explicativas de la IL. Por último, se evaluará la efectividad de algunas de las teorías de la IL que destacan la relevancia del proceso atencional durante la preexposición del estímulo sobre el posterior procesamiento de dicho estímulo.
Además del interés teórico intrínseco que presenta una investigación como ésta, el alcance de los resultados podría tener también impacto en ámbitos aplicados, puesto que la IL ha sido empleada como una herramienta para el análisis del proceso atencional en sujetos con patologías (habiendo dado lugar, incluso, a un modelo animal para el análisis de la esquizofrenia). Por ello, la identificación de los mecanismos y procesos que determinan la IL en humanos se hace imprescindible para discriminar la validez de estos modelos.


EL MALTRATO EN LA INFANCIA Y SUS SECUELAS NEGATIVAS EN EL CEREBRO

La historia de maltrato infantil es una constante en millones de familias en el mundo, no solo de los países en vía de desarrollo sino también de países desarrollados de Europa o de América; y es una de las problemáticas que más consecuencias negativas conllevan para la sociedad. Muchas investigaciones han concluido hasta ahora que las dificultades emocionales y sociales eran de origen psicológico. Sin embargo, recientemente el Dr. Martin Teicher* y sus colegas de del hospital McLean de Belmont, Massachusetts y de la facultad de medicina de Harvard, concluyen con sus investigaciones que el maltrato contra el niño durante el crítico tiempo de formación en que su cerebro se está esculpiendo, puede producir una cascada de efectos moleculares y neurobiológicos que alteran de forma irreversible el desarrollo neural.
La hipótesis plantea obviamente que el maltrato infantil generaría una serie de problemas en el desarrollo del sistema límbico, sobre todo en lo que toca a dos importantísimas regiones como lo son el hipocampo y la amígdala, implicados en la memoria verbal y emocional respectivamente. Teicher piensa que el maltrato provocaría un desorden molecular que haría que zonas límbicas presentarán estados de excesiva irritabilidad eléctrica, que permitirían entender por qué muchos de los adultos que han sido maltratados tienden a una excesiva respuesta emocional y agresiva para resolver diversas situaciones de la vida diaria.
Los estudios de numerosos grupos de investigación han demostrado que parece existir una correlación entre la historia de maltrato infantil y la disminución del volumen de las regiones límbicas ya nombradas; pero lo más interesante es que en varios estudios se demuestra una asimetría en la disminución de volumen, siendo vista esencialmente en el hemisferio izquierdo y no en el derecho.
Pacientes con personalidad múltiples -mujeres que habían vivido historias de abuso sexual- mostraban también disminución en el volumen de su hipocampo izquierdo más no en el derecho, y un porcentaje menor de reducción en la amígdala izquierda de pacientes con trastorno de personalidad esquizoide (perturbación psiquiátrica muy asociada al maltrato infantil).
Experimentos con ratas han demostrado que el estrés a corta edad reconfigura la organización molecular de esas regiones. Una de las consecuencias más graves es la alteración en la amígdala de la estructura proteínica de las subunidades de los receptores GABA, o ácido gammaminobutírico, el neurotransmisor inhibidor primario del cerebro que atenúa la excitabilidad eléctrica de las neuronas. Su mal funcionamiento produce una actividad eléctrica excesiva y puede desencadenar ataques epilépticos, lo cual correlaciona con la irritabilidad límbica de los pacientes maltratados.
Como vemos, existen diversas investigaciones que arrojan evidencia explicativa de las consecuencias moleculares que el maltrato infantil acarrea para el cerebro. Sin embargo, un interesante descubrimiento tiene que ver con el efecto asimétrico sobre el desarrollo del tamaño de las estructuras límbicas.
Los resultados apuntan a implicar un problema de integración interhemisferica de la información en personas con clara historia de maltrato infantil. Cuando un sujeto rememora un recuerdo neutro y otro de maltrato de la infancia, los sujetos maltratados suelen activar su hemisferio izquierdo cuando evocan recuerdos neutros y el hemisferio derecho cuando evocan recuerdos dolorosos de la niñez. Los sujetos control activan ambos hemisferios en cualquiera de las dos tareas, presentando una mayor integración interhemisferica.
Por otro lado, en el estudio del trastorno de personalidad esquizoide (que como ya dijimos correlaciona con el maltrato infantil) se ha encontrado una reducida integración entre los hemisferios derecho e izquierdo y un menor tamaño en el cuerpo calloso (estructura que une a los dos hemisferios), que pueden explicar por que estos pacientes pasan bruscamente de un estado dominado por un hemisferio a otro dominado por el otro (el derecho almacena lo emocional y el izquierdo percibe y expresa el lenguaje) con percepciones emocionales y recuerdos muy diferentes, explicando sus cambios emocionales, a lo que debe sumarse la mayor irritabilidad eléctrica del sistema límbico que subyace a la agresividad, exasperación y ansiedad en que viven.
Por lo tanto, el cerebro del niño maltratado no es un cerebro desadaptado, por el contrario, es un cerebro perfectamente adaptado a la excesiva y temprana imposición de estrés que le permite estar alerta emocionalmente para huir o atacar, de forma que quede preparado para sobrevivir y reproducirse en un mundo lleno de riesgos.
La sociedad cosecha lo que siembra en la crianza de sus hijos. El estrés esculpe el cerebro de manera que exhiba una diversidad de comportamientos antisociales, aunque adaptativos. Por medio de esa cadena de eventos, la violencia y el maltrato van pasando de generación en generación, así como de una sociedad a la siguiente. La responsabilidad es muy grande y está en nuestras manos que la sociedad deje de manifestar en su núcleo; la familia, la constante formativa del maltrato, de lo contrario podremos producir secuelas en el cerebro que alteren tan gravemente la vida de ese ser humano que quizá ya no haya marcha atrás.
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* Teicher, M.H. (2002). Neurobiología del maltrato en la infancia. En Investigación y Ciencia. Mayo, pp: 59-67.

EL PROBLEMA DE LA CONSTRUCCIÓN MORAL

Uno de los temas que se aborda con mayor frecuencia por múltiples académicos, investigadores, científicos y legos, es sin lugar a dudas, el dilema moral y sobre todo, la siempre eterna percepción de que en el pasado la construcción moral de los miembros de nuestra sociedad era mucho más sólida que en la actualidad. Para los psicólogos en particular y sobre todo para aquellos que debaten su actuar en la vida del colegio, de la educación de niños y jóvenes, este es un tema de suprema relevancia pero también uno sobre el cual mayor impotencia se puede llegar a tener. Con esto no quiero decir que el dilema moral no se presente en los adultos y en todos los ámbitos de interrelación humana, sino más bien que para el tema que nos convoca, lo interesante es el debate formativo de la moral. El mundo escolar es supremamente prolífico en situaciones y conflictos morales entre pares de iguales o entre alumnos y profesores o directivas. La gran pregunta que se hace el profesional abatido por las sombras de la frustración, es si realmente ahí esperanza de poder formar nuevas generaciones que sigan principios morales en su interacción con el otro.
La pregunta de fondo es filosófica: ¿existe una predisposición innata para desarrollar un comportamiento moral?, o ¿acaso dicha predisposición es la contraria?, del tipo de lo que Hobbes llamaba "el hombre es lobo para el hombre". Y en todo caso, exista una predisposición u otra, ¿que tanto peso tienen los factores ambientales en el desarrollo moral?
La ciencia ha planteado respuestas dispares sobre el tema. La primera aboga por una orientación biológica o nativista, que considera que existen fehacientes pruebas de que el talante moral brota del sujeto por disposiciones emocionales encontradas en la especie. Buen ejemplo de ello es el comportamiento empático de los bebés, lo cual permite defender que en distintas culturas, los niños se abren a la vida con sentimientos cariñosos para quienes están a su alrededor y con reacciones adversas ante el comportamiento injusto. Las expresiones de ello dependerían del ámbito cultural. Pero, por otro lado, existen quienes sostienen que el aprendizaje es quién fija la adquisición de normas y valores desde muy corta edad por medio de observación, imitación o recompensa. Para ellos, la conclusión es que la conducta moral depende del contexto particular. La tercera teoría considera que la construcción moral depende del desarrollo de la Inteligencia. Esto quiere decir que las creencias morales del niño evolucionan conforme va superando los diferentes estadios de desarrollo evolutivo de la inteligencia.
En realidad ninguna de las tres teorías explica por sí sola, el talante moral de los niños y su desarrollo. Ninguna aprehende los factores nucleares de la conducta ética: el carácter y el compromiso. La cuestión clave es: ¿Qué le hace vivir a un niño de acuerdo o no a sus ideales?*
Ahora vamos a discutir lo que se considera esencial: la genealogía de una identidad moral. Para empezar, dicha identidad sufre ciertas pautas como lo son: Empieza a concretarse al final de la infancia cuando se ha adquirido la capacidad para analizar a los otros, y a sí mismo, a través de rasgos de carácter estable. En la infancia los rasgos de auto identificación suelen consistir en habilidades o intereses relacionados con la acción ("soy listo"). A medida que se crece se empieza a utilizar términos morales para definirse, hasta que en la pubertad se recurre a adjetivos del tipo: "imparcial", "honrado" y "generoso". El punto acá, es que para muchos científicos la identidad moral sería la conductora del comportamiento. Y en tal caso, aquellos jóvenes que tienen ideas inmaduras de sí mismos, especialmente al hablar de su personalidad futura, denotan su gran probabilidad de desarrollar comportamientos no morales. De hecho se ha analizado que una característica de muchos delincuentes juveniles es esta falta de identidad moral.**
¿Cómo adquiere o no, un joven una identidad moral? La respuesta entraña un largo proceso de crecimiento donde confluyen miles de pequeñas vías y aportaciones: respuestas de los demás; observaciones de actividades ajenas que atraen o repugnan, reflexiones sobre la propia experiencia, influjos culturales provenientes de la propia familia, la escuela, las instituciones religiosas y los medios de comunicación de masas. Y la importancia relativa de cada factor varía de un niño al otro.
Para concluir, la respuesta al debate de la construcción moral se halla justo donde ya nos lo temíamos: la fuente de directriz moral de todo sujeto son sus padres. Y algunos estudios sobre patrones de educación familiar sustentan esta idea, ya de por si obvia para el lego. La ciencia ya ha demostrado que una educación con "prudente autoridad" facilita el desarrollo moral de los niños, mientras que los padres "permisivos" y "autoritarios" no. Los permisivos y autoritarios por curioso que parezca, solo terminan diseñando un sujeto con poco autocontrol y escasa responsabilidad social. Así, la conducta moral o inmoral del adulto tiene su origen en su experiencia infantil. La fuerza de esa experiencia brindada por sus padres y la coherencia con otros modelos de conducta de su medio sociocultural determinaran que tan fuerte puede calar el comportamiento moral sobre el inmoral. Grupos poblacionales que exhiben patrones poco claros de moralidad o incluso contradictorios no sirven sino para que los niños no asumen seriamente los mensajes morales.
Por tanto, las múltiples influencias sociales deben guiar coherentemente en la misma dirección con el fin de que se pueda originar una fuerte identidad moral del niño, que lo comprometa a actuar moralmente el resto de su vida. Tal vez para poder formar nuevas generaciones preocupadas por lo moral, debamos volver los pasos sobre la generación presente y su déficit a la hora de trasmitir tales patrones de comportamiento. Tal vez para educar a los hijos tengamos que educar finalmente y primordialmente a los padres
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* Damon, W. (1999) El desarrollo moral de los niños. En Investigación y Ciencia. Octubre. pps: 26-33.
** Damon, W. (1999) El desarrollo moral de los niños. En Investigación y Ciencia. Octubre. pps: 26-33.

CULTURA PARA LA VIOLENCIA VS. CULTURA PARA LA PAZ


"La Cultura Bélica…ese ordenamiento brutal de la
sociedad basado en el miedo, la violencia y
el desprecio por la ley y el ser humano"
Federico Mayor Zaragoza.

A propósito de la tensa situación mundial que ahora vivimos en medio del conflicto alrededor de Irak – que para el momento en que salga publicada esta editorial puede que estemos en evidente guerra-, he considerado muy oportuno retomar para las próximas editoriales algunos trabajos publicados en el número 4 del Volumen 14 de la Revista Cultura y Educación.
El primer trabajo que retomaremos es la entrevista desarrollada por el Dr. De la Corte al Dr. Mayor Zaragoza*, quien laboró, entre otras cargos, como Director General de la UNESCO (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) por un período de 12 años, y quién trato de posicionar, el entonces novedoso, concepto de Cultura de Paz.
La primera tesis del Dr. Mayor es que hay que partir del hecho que en el mundo actual con más de seis mil millones de habitantes y con una interdependencia cada vez mayor debido a los desbordantes avances tecnológicos, es absurdamente reduccionista, buscar una única causa para explicar nuestros males; por lo cual una visión más realista es desarrollar una serie de medidas parciales, que en conjunto sí brinden una gama de soluciones decisivas para el amplio espectro de nuestros problemas. Según Mayor esas soluciones tendrían que ver con la gobernabilidad democrática, la educación y la ciencia, la cultura y el desarrollo duradero; y la construcción de la paz.
La experiencia de Mayor ha permitido que centre su trabajo en ésta última: la Cultura de Paz. Idea que proviene del surgimiento de la ONU después de la Segunda Guerra Mundial, en donde solo a través de la unión de las naciones se podía construir la paz, desgraciadamente esto se ha desvirtuado y en la actualidad a duras penas trata de mantenerla. Las Naciones Unidas han sido relegadas a mantener la paz y sólo unos cuantos pueblos –los más poderosos- dirigen el mundo, hasta el punto de definir que guerras y que enemigos son o no justificados, con base en oscuros intereses que de fondo son siempre económicos. La paradoja es tener al mismo tiempo, una democracia que funciona a escala nacional pero una oligarquía a escala internacional, un esquema problemático para la gobernabilidad del mundo.
Mayor es un convencido del proverbio "si quieres la paz, debes preparar la paz"** –no la guerra, como dice la acepción original- pues si preparas la guerra solo guerra obtendrás, pues es para lo que estás finalmente preparado.
Según las tesis de Mayor, Director de la UNESCO por doce años y quien trató de divulgar su concepto de cultura para la paz, el bienestar de los pueblos necesita un desarrollo económico adecuado además de un desarrollo político fundamental, pero asimismo, una solidaridad intelectual y moral de la humanidad. Los intelectuales y científicos tienen la gran responsabilidad de ser vigías, observando lo que está ocurriendo, describiendo de manera fidedigna a los gobernantes lo que pasa y previniéndoles sobre lo que puede suceder, saber para prever y prever para prevenir y evitar ante todo la guerra.
El Dr. Mayor cree que la transición a una cultura de paz desde una cultura de guerra como la actual, es una transición desde la fuerza hasta la razón. Por tanto hay un gran componente intelectual y por eso son importantes los medios de enseñanza superior, universitarios y científicos para que ayuden a los que deciden a tener elementos rigurosos para la toma de decisiones. Es necesaria la conversación entre el que decide y el que sabe de la materia, ya sea medio ambiente, bioética, fenómenos sociales o genética. Puesto que el conocimiento siempre es positivo, lo que puede ser negativo es la aplicación del mismo.
El rol de la Universidad y la Educación en la Cultura de paz, es que rebasen su carácter técnico, para que realmente formen personas que piensan, disienten, participan y denuncian. Las instituciones universitarias y científicas son aquellas que deben ilustrar a los gobernantes, a los parlamentos, a los medios de comunicación, tienen que hacer que esta voz llegue a ser oída por los grandes andamiajes del poder en el mundo y no replegarse ante él, como hoy esta sucediendo.
La educación es muy importante en la cultura para la paz, pero Mayor no entiende la educación como una empresa técnica de alfabetización, sino como la construcción de ciudadanos autónomos, ciudadanos del mundo, que digan lo que piensan y que tengan tiempo para pensar y que no actúen al dictado de lejanas instancias de influencia y de poder.
A pesar de lo utópico que puedan parecer sus ideas, son ellas precisamente necesarias en medio de la sociedad actual y de un mundo dividido entre quienes quieren lanzarse a una nueva guerra y quienes queremos impedirla. Como dice el Dr. Mayor, los realistas y los pragmáticos son los que se acomodan y se dejan llevar por la inercia. Bien lo decía el Dr. Lawn (Premio Nobel): "Debemos ver lo invisible porque los que ven lo invisible serán capaces de hacer lo imposible".
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* Mayor, F. y De la Corte, L. (2002). De la cultura de la violencia a la cultura de paz. Entrevista a Federico Mayor Zaragoza. En Educación y Cultura, Vol. 14, No. 4. pps: 359-371.
** Mayor, F. (1999). Los nudos gordianos. Barcelona, Galaxia Gutemberg-Círculo de Lectores.
EL ARTIFICIO DE LA VIOLENCIA

"Ahora sabemos que la Paz sólo puede forjarse con las herramientas de la paz:
con el martillo y la pluma, con el ordenador y el azadón,
y especialmente con amor, tolerancia y educación"
Federico Mayor Zaragoza.

El interesante trabajo de los doctores. De la Corte, Blanco y Sabucedo*, nos advierte sobre el problema que hay detrás de la concepción de la violencia y lo que ello implica para la construcción de la Cultura de Paz. El paradigma habitual para concebir y entender la violencia ha sido afrontado desde la neurofisiología, el psicoanálisis, la etología o la sociobiología a partir de la idea psico-biológica que parte de principios básicos como que: 1) la violencia es innata (predisposición orgánica), 2) tiene una causa única o fundamental (de índole biológica –ya sea pulsiones o instintos, o herencia genética) y 3) la conducta violenta es una re-acción (supuesto mecanicista que da poco o ningún control al sujeto que emite la acción violenta). Este paradigma psico-biológico es sin lugar a dudas pesimista y desesperanzador para la construcción de una Cultura de Paz. Y aunque muchas investigaciones y hechos lo sustentan no quiere decir que sea la única forma de abordar la situación. Un cambio de paradigma nos permite superar el escepticismo con el que todavía muchas personas acogen la propuesta de Cultura de Paz. Ese paradigma es el socio-cultural, que se basa en estos principios: 1) la violencia es aprendida (supuesto ambientalista), 2) la violencia es un fenómeno complejo (supuesto antireduccionista) y 3) la violencia es un tipo de acción (supuesto de agencialidad). La noción de acción se emplea en oposición a la acepción mecanicista de la conducta como mera re-acción.
Entender la violencia desde una perspectiva socio-cultural nos permite entenderla como un fenómeno multicausal y que por lo tanto implica diferentes ámbitos posibles para prevenir la violencia. Dentro de las causas Distales –como yo las denomino- de la violencia, está en, primer lugar, el ámbito socio-estructural, es decir, la violencia es inversamente proporcional al nivel de desarrollo económico y político y al nivel de justicia social. Por otro lado, está el ámbito tecnológico-industrial, que da cuenta de la industria militar y de armamento que constituye el principal motor de desarrollo tecnológico desde el principio de la historia, lo cual resulta más preocupante con un sistema económico cuya evolución depende principalmente de la producción y el comercio de la tecnología.
Las siguientes causas que analizan los autores son las que yo llamó Proximales y que por lo tanto competen directamente al trabajo del psicólogo. Dentro de las causas Proximales está el ámbito sociopsicológico, que delimita las dimensiones subjetivas, intersubjetivas y comportamentales de la cultura.
Las mediaciones sociopsicológicas que fomentan las habilidades, actitudes y conocimientos que promueven la violencia en diferentes niveles son: a) los modelos violentos, la socialización en ambientes donde la violencia aparece como el modo convencional o prioritario de resolver conflictos. b) la institucionalización de la violencia, cuando se transforma ésta en un hábito social por medio de normas y actitudes que fomentan la violencia en ciertas situaciones, de manera que se conceptualice como "justa" y "necesaria" la guerra, e incluso de "santa", y los roles sociales y profesionales que se identifican con la violencia, o que se definen a partir de ella (ej: el soldado profesional). c) las Ideologías violentas. Casi todas las ideologías políticas otorgan a la violencia un papel preponderante. d) los prejuicios sociales e identidades asesinas sustentadas en el estereotipo y el prejuicio sobre el exogrupo -aquél que es diferente-.**
Los puntos anteriores ejemplifican los obstáculos que hay que vencer para cimentar una Cultura de Paz. Y el primer paso es romper con la concepción naturalística de la violencia, como dice la UNESCO***: "la guerra no es una fatalidad biológica, es una invención social".
Así, los ámbitos socio-estructural y tecnológico-industrial (Distales) requieren un tipo de intervención básicamente institucional y político, mientras que los aspectos sociopsicologicos (Proximales) de una cultura de violencia solo pueden ser rectificados y prevenidos a través del aprendizaje de ciertas habilidades y destrezas (habilidades de negociación de conflictos) del conocimiento (causas y condiciones de la violencia, consecuencias de la misma, historia de los movimientos sociales no violentos) y de la socialización en determinados valores y actitudes (derechos humanos, solidaridad, tolerancia) que favorezcan la convivencia pacifica.
En esta ultima área es donde juega un papel preponderante el psicólogo y el educador, en particular; y el científico, en general; en la medida que diseñen, ejecuten y multipliquen diferentes planes y programas que permitan diseminar una nueva concepción de la cultura de la violencia y de la cultura de la paz, que permitan construir desde la cotidianidad nuevas formas de interacción pacífica y solidaria, pero también que permita llegar a los estamentos políticos y de poder, para que desde allí se fomente una nueva construcción social. Son obviamente los Estados y sus políticas los que deben empezar con el ejemplo de la cultura de paz y una nueva conceptualización de las relaciones en el mundo, más simétricas y democráticas.
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* De la Corte, L. ; Blanco A. y Sabucedo, J. M. (2002) El artificio de la violencia. Fundamentos y obstáculos para el diseño de una cultura de paz y de derechos humanos. En Cultura y Educación. Vol 14 (4), 373-390.** De la Corte, L. ; Blanco A. y Sabucedo, J. M. (2002) El artificio de la violencia. Fundamentos y obstáculos para el diseño de una cultura de paz y de derechos humanos. En Cultura y Educación. Vol 14 (4), 373-390.*** UNESCO, 1992. El Manifiesto de Sevilla sobre la Violencia, de 1989. Madrid. UNESCO


LA PSICOLOGÍA ANTE EL TERRORISMO


"En los actos de violencia que encuentran su apoyo en el fanatismo político o religioso (el 11-M es uno de ellos), se ponen en marcha procesos que sitúan a las personas (a las víctimas y victimarios) dentro de un contexto atravesado de relaciones de poder y sumisión, dentro de un marco en el que se activan hasta el paroxismo pertenencias categoriales alimentadas de verdades a medias y de mentiras de cuerpo entero, de estereotipos nada benevolentes que desembocan en una polarización extrema de personas y posiciones… que suele abrir el camino a esos procesos de favoritismo
endogrupal y discriminación exogrupal…"
(Blanco y Díaz, 2004, p: 242-243).

Muy temprano en la mañana del 11 de marzo de 2004 (ahora conocido como el 11-M) explotaron varias bombas en los trenes de cercanías de la cuidad de Madrid. Un acto terrorista que conmocionó a España y al mundo, con 192 muertos y más de 1.500 heridos, es equiparable a actos aberrantes y de similares características como el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Entre las múltiples respuestas ante tal acto de barbarie, encontramos la de 1.415 psicólogos y voluntarios que ofrecieron ayuda psicoemocional a las víctimas y familiares en las horas y días posteriores al evento. PserInfo reseña en este número precisamente el primer monográfico que se produce en Español para analizar la contribución de la psicología ante situaciones de terrorismo como la del 11-M.
Este número monográfico de la Revista Clínica y Salud (2004, Vol. 15, No. 3) ofrece diversas perspectivas sobre el tema, análisis teóricos desde la psicología social y clínica, así como análisis de casos y tratamientos, que nos permiten reflexionar sobre nuestro papel ante tales situaciones y nuestro compromiso profesional ante las victimas de tales actos y ante la sociedad en general.
Recomiendo al lector todo el número monográfico de Clínica y Salud, pero quiero en particular centrarme en algunas ideas del artículo de los Drs. Blanco y Díaz*, que a mi particularmente me parecen muy interesantes.
En su artículo "Bienestar social y trauma psicosocial: una visión alternativa al trastorno de estrés postraumático", los autores plantean la necesidad de desprenderse de la visión médica que durante décadas a atravesado el lenguaje psicológico, ofreciéndole aparentemente un status más científico, pero que ha supuesto que los problemas psicológicos sean concebidos como análogos a las enfermedades, en donde tanto unos como otros proceden únicamente del interior del individuo.
La ideología de la enfermedad estigmatiza a la persona, ya que la concibe como un problema, ella es el problema y no las condiciones sociales, políticas o económicas en donde están imbuidas. Por lo tanto, las personas problema son institucionalizadas y recluidas o farmacológicamente controladas, pero y ¿quién se hace cargo de las situaciones problema?
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) que sufren las personas que han vivido situaciones traumáticas, como lo es un acto terrorista como el 11-M, no es una excepción a la ideología de la enfermedad. Aunque es uno de los pocos trastornos que sitúa la causa fuera del individuo, sigue manejando la visión de un individuo aislado y responsable de su propia problemática sin mirar las condiciones contextuales que la preceden y demarcan.
Los autores defienden la necesidad de situar al sujeto dentro de un contexto, que se está afectado por variables sociales, culturales, religiosas, etc., en el cual está inmerso y, por lo tanto, abordar el trastorno mental y el TEPT, en particular, implica el esfuerzo de estudiar y entender qué es lo que sucede a su alrededor. La salud, el bienestar y la patología deben entenderse más allá del individuo como algo grupal, social o comunitario.
Su propuesta es una visión psicosocial del trauma. En este sentido resulta imprescindible preguntarse por las condiciones que rodean a las personas que sufren el trauma por si lo postraumático pudiera ser entendido como una continuación a nivel personal de condiciones pre-traumáticas. Por lo tanto, es necesario historiar el dolor, de dónde procede, las razones que lo generan, los personajes que lo protagonizan como actores y como pacientes.
Por ello, los autores rescatan las revolucionarias ideas que planteó Ignacio Martín-Baró en la década de los 80. Martín-Baró concibe el trastorno psicológico como un reflejo de alguna disfunción en el marco de las relaciones sociales. En términos muy generales su propuesta se resume así (Martín-Baró, 2003)**:

1.
El trauma tiene un carácter dialéctico, es decir, no sólo el trauma es producido por la sociedad, sino que la naturaleza del trauma hay que ubicarla en la particular relación social de la que el individuo tan solo es una parte.
2. Para entender el trauma no sólo es necesario mirar al sujeto que lo sufre sino también, a la situación que lo alimenta, al contexto que le da cobertura, a la estructura que lo origina y mantiene. No sólo es necesario mirar "fuera" del sujeto, sino "antes" de que ocurra el trauma, las situaciones pre-trauma.

3.
El trauma es una consecuencia normal de un sistema social basado en relaciones sociales de explotación y opresión deshumanizadoras, que afectan sobre todo a los grupos más vulnerables.

4.
El trauma se cristaliza en un individuo, producto de unas relaciones sociales aberrantes y deshumanizadoras como las que prevalecen en situaciones de guerra civil.
Por lo tanto la conceptualización diagnóstica del trauma debería incluir una caracterización de la situación represiva específica y del proceso que se desencadena en los sujetos, las familias y los grupos.
Cuando se habla del trauma causado por la violencia, estamos hablando no sólo de unos síntomas de índole psicopatológico, sino también de expresiones concretas de un conflicto social y político cuyas consecuencias se dejan sentir tanto en el psiquismo individual como en la subjetividad social. En muchos casos se utiliza el dolor, el sufrimiento y el miedo como un mecanismo para controlar y regular la conducta política de un grupo de ciudadanos de un país. Por lo tanto, bajo estas ideas, el diagnóstico del trauma debería incluir una caracterización de la situación represiva específica y del proceso que esta situación desencadena en los sujetos, las familias y los grupos.
El terror y el miedo en la experiencia traumática alteran no sólo psicológica, comportamental y fisiológicamente sino también relacionalmente. Pues el TEPT produce consecuencias como la alteración en el sistema de creencias acerca del mundo y de nosotros mismos que nos permite relacionarnos con el entorno, la confianza en los demás, el reconocimiento del valor propio, la sensación de control sobre lo que sucede y el sentimiento de invulnerabilidad. Todas estas cosas que nos permiten dar coherencia, orden y estabilidad al mundo que nos rodea, quedan hecha añicos como consecuencia del terror producido por un atentado como el del 11-M.
De esta forma, el acto traumático convierte las relaciones interpersonales en un campo minado por amenazas, desconfianza y terror. El miedo pasa a ser el patrón fundamental de la vida social. El miedo no sólo como proceso psicológico sino también como proceso político, procesos que se influyen dialécticamente.
El trauma como consecuencia de un acto terrorista, rompe los lazos entre la persona y su comunidad, destroza el sentido de pertenencia y asesta un golpe definitivo a la capacidad de integración social. El trauma te deja en un estado de orfandad, una infinita tristeza y una infinita soledad. Los traumas destrozan la creencia sólidamente compartida de que la gente es buena, honesta y amable, y sólo te dejan con una gran desconfianza para enfrentar las relaciones interpersonales.
Un acontecimiento como el 11-M destruye la coherencia social, el sentido del mundo para la persona y muy probablemente el sentido mismo de la persona o al menos el sentido de su vida después de la tragedia. Sólo en la medida que como psicólogos nos enfrentemos desde una visión global y psicosocial podremos contribuir aún más para apoyar a las víctimas (personas, familias y grupos sociales) a enfrentar las secuelas del trauma y a cambiar en alguna medida el entramado social en el cual éste está inmerso.
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* Blanco, A. & Díaz, D. (2004). Bienestar social y trauma psicosocial: una visión alternativa al trastorno de estrés postraumático. En Clínica y Salud, Vol. 15, No. 3, pp: 227-252.
** Martín-Baró, I. (2003). Poder, ideología y violencia. Madrid: Trotta

SEGUNDA PARTE

PERSONAJES



ALAN TURING: PRECURSOR DE LAS REDES NEURONALES ARTIFICIALES
 
Las Redes Neuronales Artificiales son en la actualidad una magnífica herramienta para el modelado de múltiples acciones complejas desarrolladas por el sistema nervioso de diferentes seres vivos, con el fin de acercarse a explicaciones claras de su origen y funcionamiento. En ellas se simulan las neuronas y sus interconexiones programándolas en computadores digitales ordinarios, y se introduce un algoritmo de entrenamiento que permita que se ajusten los pesos de conexión entre "nodos" (que simulan neuronas), afinando el funcionamiento de la red hasta convertirla en una máquina específica y dedicada a una función determinada, como desarrollar una nueva tarea de aprendizaje asociativo o predecir los mercados internacionales de divisas.
Hay quienes -menos parsimoniosos-, pretenden extrapolar las conclusiones que arrojan las redes neuronales artificiales a la explicación de cómo funciona el cerebro, otros más rigurosos se dedican a formular modelos artificiales plausibles que funcionen con base en principios aportados por las neurociencias y la psicología.
Uno de los más interesantes personajes que ha arrojado la ciencia, fue el precursor de todo este movimiento cuando en su momento histórico era casi imposible creer lo que proponía. Alan Mathison Turing concibió la computadora moderna en 1935. Este matemático británico fue un ser genial, célebre dentro del mundo científico por la máquina, el test y la tesis que llevan su nombre.
Pero no sólo concibió la computadora, sino que también concibió la génesis de los modelos conexionistas actuales (se ha denominado conexionismo al movimiento alrededor del estudio con Redes Neuronales Artificiales, RNA), cosa que muy pocos saben, pues se suele identificar como padre del conexionismo a Frank Rosenblatt, quién publico en 1957 muchos artículos sobre este tema. Sin embargo, fue Turing quien ya había investigado las redes conexionistas desde 1948, en el seminal artículo "Intelligent Machinery", que apenas es conocido*.
Pese a su excelente carrera académica, nunca mostró especial interés en dar difusión a sus ideas, y eso hizo que mucho de su trabajo recibiera poca atención o pasará al olvido. También influyó el que muchas personas de su época no entendieran los alcances reales de las propuestas de Turing. Por ejemplo, el manuscrito de "Intelligent Machinery" preparado mientras trabajaba para el Laboratorio Nacional de Física de Londres, no obtuvo el beneplácito de esta institución. Sir Charles Darwin, nieto del naturalista, quién dirigía el laboratorio como si fuera un colegio, desdeñó el trabajo, calificándolo de "ensayo escolar". En realidad, este artículo, de largas miras, constituía el primer manifiesto en el campo de la inteligencia artificial. Por lo tanto este trabajo permaneció inédito hasta 1968, después de 14 años de la muerte de Turing.
En el artículo "Intelligent Machinery", Turing ideaba una red neuronal a la que dio el nombre de "Máquina Inorgánica de tipo B", que consistía en neuronas artificiales y dispositivos que modificaban las conexiones entre ellas. Las máquinas tipo B pueden contener neuronas conectadas atendiendo a una configuración cualquiera, con la condición de que cada conexión entre neuronas haya de pasar por un dispositivo modificador. Cada dispositivo modificador tiene dos fibras de entrenamiento: en modo de paso o en modo de interrupción. La presencia de estos modificadores de conexión hace posible el entrenamiento de una máquina inorgánica tipo B, mediante lo que Turing denominó "interferencia adecuada, que remede la educación". Para Turing "la corteza cerebral infantil constituye una máquina inorgánica, susceptible de organización mediante un entrenamiento interferente adecuado".
Turing anhelaba simular una red neuronal y su régimen de entrenamiento valiéndose de un ordenador digital ordinario, pero emprendió su trabajo sobre redes neuronales antes de la introducción de los primeros ordenadores electrónicos de uso general. Sólo hasta 1954 no consiguieron Belmont J. Farley y Wesley A. Clark hacer funcionar la primera simulación computarizada de una pequeña red neuronal, en el MIT. En ese mismo año Turing fallecía.
Desde principios de los años cincuenta, Turing se asomaba al estudio de la vida artificial. Venía trabajando en simular un mecanismo químico merced al cual los genes de un óvulo fecundado determinarán la estructura anatómica del futuro animal o planta. Investigación que en palabras del mismo Turing "no estaba enteramente desconectada del estudio de las redes neuronales, porque la estructura cerebral ha de ser conseguida por el mecanismo embriológico genético, y esta teoría en la que estoy trabajando puede dejar más claro cuáles son las restricciones que esto entraña". Era el primero que se internaba en la exploración asistida por ordenador de sistemas dinámicos no lineales. Su teoría se valía de ecuaciones diferenciales no lineales para expresar la química del crecimiento.**
Pero en medio de estas apasionantes y sorprendentes investigaciones, que abrían nuevos territorios, Turing murió envenenado con cianuro (suicidio quizás) el 8 de junio de 1954, poco antes de cumplir los 42 años. Había dejado mucho material, notas manuscritas y programas de ordenador, y aún hoy no se ha podido desentrañar todo el valor de aquel genial material, sin lugar a dudas adelantado a su tiempo.
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* Copeland, J.B. y Proudfoot, D. (1999). Un Alan Turing desconocido. En Investigación y Ciencia, junio, pps: 14-19.
** Copeland, J.B. y Proudfoot, D. (1999). Un Alan Turing desconocido. En Investigación y Ciencia, junio, pps: 14-19.


DONALD O. HEBB, SU APORTE AL MISTERIO DE LA MENTE

Donald O. Hebb es sin lugar a dudas uno de los psicólogos más influyentes de la psicología de su tiempo, y determinó de diferentes formas el futuro de tal naciente ciencia a partir de su aporte a las bases de la neurología y de los modelos de redes neuronales.
Sin embargo y curiosamente, este científico terminó siéndolo pero por motivos muy diferentes al anhelo de aportar al conocimiento científico. Su móvil era ser novelista…. Escritor y por lo cual estudio inglés y en 1925 se graduó, pero en 1927, siendo todo un embrión de novelista, considera que para el futuro de su profesión es indispensable conocer las obras de Freud y decide por ello estudiar psicología en la Universidad de McGill donde lo aceptaron en 1928 como estudiante graduado y a tiempo parcial. Se mantenía dictando clases y lo que empezó por ser un interés temporal se convirtió poco a poco en su especialidad profesional. El mundo de la literatura perdió a un novelista pero el mundo de la psicología científica ganó a uno de sus principales contribuyentes y defensores.
Desde la elaboración de su tesina se empezó a interesar en la controversia "naturaleza y cultura", controversia que de una u otra forma marcó su vida académica, pero después de su tesina decidió abordar con la investigación y el fundamento experimental. Por ello, en 1934 decide iniciar su proyecto doctoral bajó la dirección de Karl S. Lashley, quien influyó tremendamente en la visón que Hebb tendría de la psicología y su preocupación por las bases neurales del comportamiento. Lashley se trasladó a Harvard y con él llevo a Hebb, quien se dedicó a aplicar su preocupación por "naturaleza-cultura" a las investigaciones de la visión de Lashley, de donde surgió el ya célebre trabajo sobre los efectos de la experiencia precoz en el desarrollo de la visión de las ratas.
En 1937 empieza a trabajar con Wilder Penfield, sobre las consecuencias de las intervenciones quirúrgicas cerebrales sobre la conducta de los operados. Su papel era estudiar la naturaleza y extensión de los cambios intelectuales que se daban en los pacientes debido a las ablaciones quirúrgicas con el fin de curar su epilepsia. Este trabajo le llevó a enfrentarse al problema de la inteligencia y su localización, lo que le inspiró en la búsqueda de una teoría del cerebro y la conducta inteligente.
Posteriormente publica un revelador artículo teórico sobre la tesis de que la inteligencia adulta era influida decisivamente por la experiencia tenida durante la infancia. Su obra fue ignorada, para 1940, era una tesis demasiado avanzada, todos sostenían que la inteligencia era una característica innata. Sin embargo, la importancia de tal trabajo se refleja en la novedosa aplicación de sus ideas para la aplicación de la iniciación preescolar. Esta tal vez sea una constante de la obra de Hebb, sus ideas no encontrarían acogida en la ciencia sino sólo posteriormente, cuando fueron realmente entendidas y valoradas.
En 1942 y nuevamente con Lashley, Donald O. Hebb se traslada a Florida a trabajar con primates, para ocuparse de los problemas de la identidad y los rasgos emocionales. Hebb consideraba que había aprendido más acerca de la personalidad humana en esos cinco años que se pasó examinando a los primates, que en ningún otro lapso posterior a los cinco años primeros de su vida.*
Sin embargo, el momento decisivo para la teoría de Hebb llegó cuando se topó con la obra de Rafael Lorente de Nó, neurofisiólogo del Instituo Rockefeller de Investigaciones Médicas, quien había descubierto en el cerebro vías o circuitos de retroalimentación. Esto permitió a Hebb desarrollar una teoría más sólida de la mente.
Con ello, Hebb postula los bucles de realimentación y el famoso postulado que luego se conocería como la "sinapsis de Hebb": Si el axón de una neurona de entrada de información se halla cerca de la neurona diana y la excita, participando persistentemente en la excitación de la misma, se produce, en una o en ambas células, un proceso de desarrollo que redobla el rendimiento del estímulo presentado por la neurona de entrada. Aunque propuesto con gran elegancia formal, para 1949, lo que decía Hebb era total especulación.
La siguiente idea original de Hebb aportaba la idea de conjunción celular, cuando las neuronas se disparan simultáneamente adquieren firmeza suficiente para seguir estimuladas en ausencia del impulso original creando una representación interna del estímulo. Dicho concepto es el principal aporte de Hebb a la psicología teórica.
Y aunque Hebb nunca pulsase un ordenador con el fin de poner a prueba sus ideas sobre que las redes nerviosas aleatorias podrían auto organizarse para almacenar y devolver información, inspiró los trabajos del perceptrón y hasta del procesamiento en paralelo, con aplicaciones incluso en la industria.
En 1949, después de 20 años consecutivos de investigación, escribe su obra monumental "La Organización de la Conducta", sigue vinculado hasta el final de su carrera a la Universidad de McGill, y con el fin de poder brindar un texto para sustentar su clases tan originales escribe en 1958 su "Manual de Psicología". Después de obtener varias menciones importantes, se retira en 1977 a Nueva Escocia, su ciudad natal y termina su último libro "Ensayo sobre la Mente". Ya como profesor emérito muere en 1985, a los 81 años de edad.
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* Milner. P.M. (1993). Donald O. Hebb, Teórico de la mente. En Investigación y Ciencia. Marzo. Pps: 62-67.

 ¿CÓMO HA INFLUIDO PAVLOV EN LA PSICOLOGÍA Y LA PSIQUIATRÍA DEL SIGLO XX?


En el mundo de la psicología todos sabemos que figuras como Pavlov han tenido una gran influencia, sin embargo a la hora de saber específicamente la potencia y calidad de la misma, empezamos a notar que hay pocos estudios esclarecedores. Pero hoy mismo en la Universidad de Sevilla existe un grupo de Investigadores de la Historia de la Psicología que le está siguiendo las huellas a este importante personaje. Los profesores Gabriel Ruiz, Natividad Sánchez y Gonzalo de la Casa, del Departamento de Psicología Experimental, se han propuesto el reto de conocer hasta qué punto ha influido Pavlov en la Psicología y la Psiquiatría del siglo XX.
Los investigadores consideran que la influencia de Pavlov se puede descomponer en tres vertientes, las dos primeras quizás con mayor peso específico a la hora de medir su influencia, y la última con una menor importancia, sobre todo fuera de Rusia. Estas vertientes son: 1) por un lado, la influencia simbólica o ideológica, pues es obvio que como figura que fue para el mundo científico de su época, influyó ampliamente en la idea de asumir objetivamente el estudio de la conducta y/o la psicología. 2) la influencia metodológica para el estudio de los reflejos condicionales y por último, 3) la influencia de los reflejos condicionales en su léxico específico y, en forma escasa, de las conclusiones teóricas ofrecidas por su modelo.*
La idea de la investigación es poder afrontar el problema de su influencia en toda su complejidad, para ello han desarrollado el siguiente esquema de un análisis histórico integral:
1) Una revisión de sus libros, especialmente de aquellos más relevantes para el tema que nos ocupa.
2) Un análisis de los cambios (o de la ausencia de los mismos) en los trabajos de algunas figuras importantes, así como una colección y análisis de todos sus comentarios sobre Pavlov (por ejemplo, si utilizaron o no sus conceptos y términos).
3) Un análisis de las diferencias en cuanto a la recepción de las ideas pavlovianas dependiendo de las singularidades de las disciplinas: con énfasis hacia el laboratorio o hacia la clínica.
4) Una investigación de archivos para indagar reacciones de naturaleza más privadas. Especialmente relevantes para esta cuestión serían los fondos documentales de William Horsley Gantt de la Johns Hopkins Medical Institution de Baltimore, y los de Howard Scott Liddell, que se guardan en la Universidad de Cornell.
5) Un análisis de las "comunidades" científicas y profesionales que realmente aceptaron las ideas de Pavlov de forma completa. De especial relevancia serían la Pavlovian Society fundada por W. H. Gantt, el Collegium Internationale Activitatis Nervosa Superior, o los laboratorios pavlovianos fundados por dos emigrados rusos que habían trabajado con Pavlov, Vladimir Boldirev y Boris Petrovich Babkin, en Battle Creek, Michigan y en la McGill University, respectivamente.
6) Un análisis de aquellos dominios conceptuales surgidos más claramente al amparo de la obra pavloviana, por ejemplo el de la "neurosis experimental", para comprobar el curso histórico de su evolución, las confrontaciones temáticas entre visiones alternativas del problema y su impacto en la comunidad psicológica.
7) Una revisión de las publicaciones periódicas más importantes, analizando la frecuencia y naturaleza de las referencias a Pavlov, así como a sus conceptos y términos más importantes.
Ahora bien, la naturaleza de dicha influencia no parece haber sido ni mucho menos un proceso en el vacío, ya que, por una parte, las peculiaridades de las disciplinas receptoras y, por otra, las tradiciones nacionales podrían haber creado contextos intelectuales que mediaron el sentido de la influencia del fisiólogo ruso. Por otro lado, el influjo de la obra de Pavlov no parece haber sido tampoco un proceso unívoco y estable, sino más bien desigual y cambiante, de forma que los vaivenes de las disciplinas a las que pudiera haber afectado han determinado en cada momento el empuje del mismo; por ejemplo, la confrontación entre paradigmas o puntos de vista o entre teorías pudiera haber realzado o ensombrecido el alcance de la importancia otorgada a Pavlov. Y finalmente, ha sido un proceso en el que han pesado factores relacionados con la percepción del personaje, por ejemplo, su condición de fisiólogo -leída en términos de reduccionismo-, y su beligerancia retórica contra la psicología o su asociación con el régimen soviético, pudieron haber dificultado la recepción de sus ideas.
A partir de este trabajo completo y amplio los investigadores consideran que se estará más cerca de aclarar el sentido de la influencia de un autor de gran relevancia en la historia de nuestra ciencia.
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* Ruiz, G., Sánchez, N., & De La Casa, L. G. (2002). Pavlovianos en América. Revista de Historia de la Psicología, 23, 467-476.
 EL LEGADO DE FRANCIS CRICK

El 28 de julio de 2004, a sus 88 años, el Dr. Francis Crick (1916-2004) fallecía por una dolencia de colon.
Hablar de Crick nos remite necesariamente a su importante trabajo del estudio de la estructura del ADN, por el que junto con Watson, recibió el premio Nobel en 1962.
Este hecho, sin lugar a dudas, lo marcó como uno de los más importantes científicos del siglo XX, lo cual permitió que este físico, que se dedicó a la biología molecular, se permitiera estudiar uno de los más importantes temas tabú, para la psicología y la ciencia del siglo pasado: la Conciencia.
Fue en plena década del cerebro cuando Crick, desde su ventajosa posición, proclamó que el alma (la conciencia) exigía ya, ser abordada desde una perspectiva científica. Su visión, obviamente controvertida, proviene del reduccionismo neurocientífico y fue expuesta en su obra "La asombrosa hipótesis. La explicación científica del alma". Alrededor de este grito de batalla cientos de investigadores también empezaron a hacer notar la importancia de dedicar recursos (humanos, económicos) y tiempo a la investigación de este apasionante tema desde muy diversas perspectivas científicas. Cuestión evidente en las famosas conferencias de Tucson (de 1994, 1996, 1998 y 2000) que acogieron a cientos de científicos de todas las disciplinas y vertientes que se dedicaban al estudio de la conciencia. Era obvio que Crick no era el único interesado en el tema, pero su presencia –y la de otras eminentes figuras- fue fundamental para facilitar el apoyo económico a tan controvertido y temido fenómeno.
En cuestión de tres lustros, el tema de la conciencia es parte de nuestro mundo científico y en particular del mundo psicológico, con pleno derecho a ser estudiado. La psicología del siglo XXI ha heredado tal legado, tenemos como científicos uno de los más importantes retos para afrontar. La psicología desde sus diferentes campos puede ofrecer un interesante "degrade" de conocimientos sobre este fenómeno.
Esperemos que la historia demuestre que la psicología como ciencia, estaba preparada para asumir este reto y ofrecer nuevos conocimientos complementarios, con los arrojados por las otras ciencias con las cuales se interrelaciona. Finalmente, para lograr el entendimiento de un fenómeno tan complejo sólo el trabajo interdisciplianario será capaz de aportar verdaderas luces que penetren la densa niebla que hoy nos impide saber qué es la Conciencia.

UNA VISIÓN INTEGRAL DE LA PSICOLOGÍA DESDE MÉXICO
ROGELIO DÍAZ-GUERRERO (1918-2004)


"La obra de Díaz-Guerrero ha sido construida con el rigor del método científico,
el fino análisis estadístico y la inferencia cauta y precisa.
Emerge de la investigación empírica y de la reflexión
basada en el dato objetivo. Más allá de
psicólogo internacional, ha impreso
a su obra un claro sentido
latinoamericanista".
Reynaldo Alarcón.

El Dr., Rogelio Díaz-Guerrero fue una de las más importantes figuras de la psicología latinoamericana del siglo XX. Un investigador, científico y pensador que nos ha dejado un noble legado en sus más de 475 trabajos de investigación, 62 capítulos de libros y sus 30 obras como autor o coautor.
Nació en Guadalajara (México) en 1918 y estudió medicina en la Universidad Nacional de México, donde recibió su M.D. en 1943. Estudió sus cursos doctorales de fisiología y psicología con Kurt Lewin y Kennet Spence, entre otras figuras importantes del momento. Se doctoró en 1947 y al regresar a su país natal fundó la Sociedad Mexicana de Psicología, y fue también uno de los miembros fundadores de la Sociedad Interamericana de Psicología (SIP) (Ardila, 2002).* Fue investigador Emérito de la Facultad de Psicología de la UNAM y fue distinguido como investigador Nacional Emérito por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México. Fue profesor, por muchos años, en la Universidad Nacional Autónoma de México, habiendo sido maestro de muchas generaciones de psicólogos que en la actualidad se encuentran en la vanguardia de la psicología de América Latina (Alarcón, 2003).**
En un mundo donde la psicología anglosajona y europea dominaba todas las vertientes del conocimiento (etnocentrismo), el Dr. Díaz-Guerrero impulsó la investigación transcultural, y fortaleció ampliamente el estudio de las características culturales que distinguían al pueblo iberoamericano. Enfatizó la importancia de las variables culturales como determinantes del comportamiento, y llamó la atención en muchos sectores de la psicología donde no pueden admitirse inferencias de validez universal, debido a que los patrones de comportamiento varían de cultura a cultura.
En su memorable discurso pronunciado en el XII Congreso Interamericano de Psicología, celebrado en 1969 en Montevideo, sostuvo: "Ha llegado el momento en que sometamos a comprobación las afirmaciones que al respecto de la psicología humana en general, se ha hecho por autores alejados de la idiosincrasia iberoamericana, y ha llegado el momento de que desarrollemos nuestras propias concepciones respecto de la estructura, funcionamiento y de las características de las personalidades de nuestros pueblos" (Díaz-Guerrero, 1971, citado por Alarcón, 2003).
Coherente con su discurso desarrolló todo un planteamiento teórico original para entender el comportamiento humano, expuesto en su obra Hacia una teoría histórico-bio-psico-socio-cultural del comportamiento humano (1972)***, la cuál se puede considerar como la primera teoría psicológica latinoamericana respaldada empíricamente. Sin rechazar lo biológico, planteó que el comportamiento humano dependía de las relaciones funcionales entre el individuo y la sociocultura. La sociocultura, la definió como un espacio integrado por variables históricas y culturales en que discurre la vida de los individuos, representaba un microsistema integrado por la familia, las amistades, y el grupo social, que proveían al individuo conocimientos, creencias, tradiciones, valores, actitudes, filosofía de vida, etnociencia, normas sociales y pautas de comportamiento (Alarcón, 2003).
También dentro de sus más importantes aportes, se destaca su propuesta de un área de investigación nueva denominada Etnospicología (Díaz-Guerrero, 1994**** y Díaz-Guerrero y Pacheco, 1994*****). Disciplina que se aglutina alrededor del núcleo fundamental de las relaciones entre sociocultura y personalidad y que alentó al desarrollo de psicologías autóctonas de diferentes países latinoamericanos. Disciplina totalmente relevante y que tiene mucho que decirnos en el momento actual en medio de la globalización, de los conflictos étnicos, del gran aumento de las migraciones de unos países a otros en busca de mejores condiciones de vida, del cierre de fronteras de los países desarrollados, del recrudecimiento en las políticas migratorias a partir del 11- S, y de las difíciles problemáticas psicosociales que genera el ahora conocido como "Sídrome de Ulises".
Finalmente, los últimos años de su vida los dedicó el Dr. Díaz-Guerrero a escudriñar la naturaleza de los valores, convencido de que el problema de los valores con relación al conocimiento psicológico era de vital importancia para el futuro de la psicología (Ardila, 2002). Esperemos que los psicólogos iberoamericanos podamos hacer honor a su memoria, recuperando el legado de su trabajo intelectual y académico, y haciendo florecer las áreas de investigación que el Dr. Díaz-Guerrero se encargó de descubrir y diseñar.
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* Ardila, R. (2002). La Psicología en el Futuro. Ediciones Pirámide, Madrid.
** Alarcón, R. (2003). Discurso pronunciado el 18 de julio del 2003, día en que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa al Dr. Rogelio Díaz-Guerrero.
***Díaz-Guerrero, R. (1972). Hacia una teoría histórico-bio-psico-socio- cultural del comportamiento humano. México, D. F. : Trillas.
****Díaz-Guerrero, R. (1994). Psicología del mexicano. Descubrimiento de la etnopsicología (6º edición). México, D. F.: Trillas.
*****Díaz-Guerrero, R. & Pacheco, A (Eds). (1994). Etnopsicología: Scientia Nova. República Dominicana: Editora Corripio.


ANNA O, MÁS ALLÁ DE LA HISTERIA

 

Es curioso pero la mayoría de los psicólogos solo conocemos a Bertha Pappenheim como Anna O y sólo sabemos de ella por su importante papel en la etapa inicial del trabajo de Freud junto a Breuer. Sin embargo, poco sabemos de la persona detrás de la paciente.
Sin lugar a dudas, fue una paciente apasionante, una joven inteligente y talentosa, pero gravemente perturbada, que calificó –muy atinadamente- su íntimo diálogo con Breuer como "la cura de hablar".
Su enfermedad era la histeria, ese antiguo mal que conocieron los egipcios (1.900 años antes de Cristo) y denominaron los griegos, y que existió como tal hasta mediados del siglo pasado -ahora se conoce como "síndrome de conversión"- (Chauvelot, 2001).*
Para estudiosos como Janet, Freud o Breuer, la histeria y sus síntomas somáticos eran representaciones disfrazadas de acontecimientos intensamente perturbadores que habían sido borradas de la memoria. Con lo cual, no era casual que Breuer y Freud escribieran que las histéricas sufrían principalmente de reminiscencias.
La relación entre Breuer y Anna O tuvo que terminar abruptamente después de dos años de terapia, debido a los problemas que al médico le acarreaba tan cercana y comprometida relación. Como dice Herman "porque su mujer se resentía de la intensa relación que el médico tenía con esta fascinante joven" (p. 41; Herman, 2002)**. Ha sido tan mítica esta relación médico-paciente y su importancia por ser la primera "cura de charla" que Irvin Yalom se atrevió a novelarla en su obra: "El día que Nietzsche lloró".
La investigación de Freud y Breuer al escuchar a la paciente histérica los llevó a reconocer su etiología en la explotación sexual sufrida en la infancia por adultos cercanos. Una tesis arriesgada, tal vez demasiado arriesgada para su momento histórico: la sociedad victoriana. De hecho la obra de Freud, la "etiología de la histeria" en lugar de darle la fama y el reconocimiento, le dieron el aislamiento y la soledad en medio de su círculo profesional.
El precipitado fin de la terapia de Anna O, la llevó a ser hospitalizada por la grave recaída que vivió. Y hasta aquí generalmente conocemos la historia. Los psicólogos solo conocimos lo que le sucedió a Anna O, la paciente. Sin embargo, también deberíamos conocer lo que posteriormente hizo Bertha Pappenheim, la persona.
Breuer no creía en la etiología sexual de la histeria y Freud tuvo que retractarse de ello años más tarde. Sin embargo, Bertha Pappenheim siguió hasta las últimas consecuencias. Después de los años de hospitalización logró su recuperación, recobró la voz y se volvió una importante activista del movimiento de liberación femenina. Bertha Pappenheim tradujo bajo el pseudónimo de Paul Berthold, la obra clásica de Mary Wollstonecraf: "Una vindicación de los derechos de las mujeres", y posteriormente escribió una obra de teatro llamada: "Los derechos de las mujeres".
De esta forma se convirtió en una importante trabajadora social, intelectual y política que luchaba por los derechos de las mujeres, en una sociedad machista e intolerante. Dirigió un orfanato para niñas, fundó una organización feminista para mujeres judías y viajó por Europa y Oriente Medio luchando contra la explotación sexual de mujeres y niños. Fue destacada como una luchadora incansable, con una energía y un compromiso desbordantes.
Gracias a su esfuerzo, se hizo evidente la lucha soterrada entre los géneros, la lucha desigual entre hombres y mujeres, y sobre todo, las consecuencias del abuso y la explotación sexual en la infancia de las mujeres, que les acarreaban –y siguen acarreando- graves problemas en la adultez. Luchó por la igualdad de derechos de las mujeres, y por ello, en su testamento expresó el deseo que aquéllos que visitaran su tumba dejaran una pequeña piedra como promesa silenciosa de servir a la misión y al deber de las mujeres.
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* Chauvelot, D. (2001). Historia de la Histeria. Alianza Editorial, Madrid, España.
** Herman, J. (2004) Trauma y Recuperación. Editorial Espasa. Madrid, España.


EN HOMENAJE A MACKINTOSH

El número especial de "The Quarterly Journal of Experimental Psychology"* , está formado por los trabajos que se presentaron en el taller "Aprendizaje Asociativo y Representaciones" desarrollado en el Emmanuel Collage de Cambridge y patrocinado por la Sociedad de Psicología Experimental. Dicho taller se celebró en Honor del profesor Nicholas Mackinstosh por su contribución a la psicología experimental en general, y al aprendizaje animal y condicionamiento, en particular, después de 21 años de trabajo en la Universidad de Cambridge. Precisamente el día que se celebró el Taller, el 9 de julio de 2002, era el cumpleaños número 67 del Profesor Mackintosh y era particularmente apropiado que este tributo se publicara en la Sección B de Psicología Fisiológica y Comparativa, ya que él mismo la fundó durante su trabajo como editor del Quarterly Journal entre 1977 y 1984
Este homenaje surgió motivado por dos razones -como explican Dickinson y McLaren en la Introducción-, la primera como una manera en que estudiantes y colegas pudieran expresar su gratitud al profesor Mackintosh, por su liderazgo intelectual y apoyo por más de tres décadas y porque es, sin lugar a dudas, una de las figuras que fundó la tradición contemporánea del aprendizaje asociativo en Gran Bretaña.
La otra razón es que valía de espacio de reflexión para revalorar el análisis asociativo del aprendizaje y el condicionamiento en la época actual, en donde, sin lugar a dudas, Mackintosh ha jugado un rol estelar.
En medio de las duras décadas del "bomm" de la "revolución cognitiva", centrada preferentemente en el aprendizaje humano, los asociacionistas que trabajaban el aprendizaje animal mantuvieron vivo el campo con el aporte empírico y teórico para entender, por ejemplo, el rol de la atención en el aprendizaje asociativo. En la década de los 70s y de la mano de autores como Mackintosh, Recorla, Wagner, Pearce, Hall y otros, el campo se reactivó, hasta el punto que el área del aprendizaje humano revaloró la tradición asociativa, que actualmente se expresa no solo en el conexionismo, sino también en la adopción de modelos y procedimientos derivados directamente del estudio del aprendizaje animal y el condicionamiento.
Las pinceladas que Mackintosh ha aportado para dibujar este campo de estudio han sido trascendentales en su historia. Su primera obra publicada en 1971, es la culminación de su tesis Doctoral desarrollada bajo la tutela de Stuart Sutherland, denominada "Mechanisms of Animal Discriminative Learning (MADL)", donde desarrolla el elegante análisis teórico del rol de la atención en el aprendizaje.
Después del seminal y revolucionario artículo de Rescorla y Wagner en 1972, de donde surge el posterior desarrollo del término contingencia y en donde se analiza el rol que los procesos atencionales y asociativos juegan en el aprendizaje selectivo, Mackintosh renueva el desafío al proponer su teoría atencional en 1975, en Psychological Review, donde argumenta que los estímulos no compiten por recursos limitados sino que adquieren su capacidad asociativa a partir de su relativo valor predictivo.
El aporte de Mackintosh tiene muchas expresiones y una de ellas, particularmente interesante, es la que se centra en el fenómeno de la Irrelevancia Aprendida, en donde los animales parecen aprender que determinados estímulos son irrelevantes ya que no son predictores fiables del reforzamiento. Precisamente el artículo de Bonardi y Ong (Learned irrelevance. the contemporary overview) hace una revisión sobre la investigación en irrelevancia aprendida, mientras Baker, Murphy y Mehta (Learned irrelevance and retrospective correlation learning), aportan el estudio de la irrelevancia aprendida y las condiciones control apropiadas para valorarlo.
Por otro lado, la contribución original de Mackintosh no termina en 1975, en el año 2000, y junto con McLaren ha propuesto una teoría del desarrollo de la representación dentro de la teoría del conexionismo contemporáneo. El artículo de Suret y McLaren (Representation and discrimination on an artificial dimension) presenta esta teoría y como da cuenta no solo de las formas estándar de aprendizaje selectivo, tales como el bloqueo y el ensombrecimiento, sino también de la inhibición latente y del aprendizaje perceptual, que tradicionalmente han sido difíciles de explicar por los modelos asociativos.
Pero la anterior propuesta teórica ya ha sido desafiada por Hall (Learned changes in the sensitivity of stimulus representations: associative and nonassociative mechanisms) quien presenta en su artículo una serie de experimentos demostrando que la preexposición de estímulos compuestos influye en la efectividad perceptual, es decir, que la habilidad de los estímulos para activar la representación puede variar con la experiencia. Para Hall, este fenómeno no es satisfactoriamente explicado por el modelo de Mackintosh y McLaren (2000).
Dwyers (Learning about cues in their absence: evidence for flavour preferences and aversions) nos aporta con su capítulo algunas de las más explícitas demostraciones del aprendizaje mediado asociativamente, la revaluación retrospectiva y la generalización mediada, mientras que Forestell y LoLordo (Palatability shifts in taste and flavour preference conditioning) nos demuestran en su artículo, basado en el condicionamiento en preferencias de sabor, como el aprendizaje puede variar dependiendo del tipo de reforzamiento.
Otra de los grandes iconos del siglo pasado en el campo del aprendizaje asociativo es Allan Wagner quien también se suma a este homenaje con un artículo que contribuye teóricamente al desarrollo de un nuevo "modelo elemental" que va más allá de la teoría elemental de representaciones configuracionales de Pearce (1994). Tradicionalmente los modelos elementales asumen que los estímulos compuestos activan no sólo las representaciones elementales de los componentes del compuesto, sino también los elementos únicos del compuesto. Wagner (Context-sensitive elemental theory) va más allá, al asumir que los elementos activados por un componente del estímulo compuesto puedan no ser excitados por el estímulo compuesto como tal, lo que tiene profundas implicaciones para la sumatoria de estímulos o el control contextual.
Otro de los tópicos de trabajo de Mackintosh, aparte del aprendizaje discriminativo y los efectos de preexposición, es el estudio del aprendizaje espacial y su relación con el condicionamiento estándar. En el artículo seminal de O´Keffe y Nadel de 1978 los autores planteaban que el aprendizaje espacial era radicalmente diferente al condicionamiento. Mackintosh y Chamizo desafiaron estas investigaciones demostrando que tanto el bloqueo como el ensombrecimiento eran evidentes en el aprendizaje espacial. El artículo de Chamizo (Acquisition knowledge about spatial location: Assessing the generality of the mechanism of learning) resume algunas de las más recientes investigaciones al respecto.
La contribución final es de Dickinson y Wit (The interaction between discriminative stimuli and outcomes during instrumental learning) y está basada en la colaboración entre Dickinson y Mackintosh sobre la naturaleza del aprendizaje instrumental. A ellos se debe la resurrección del clamor de Tolman de que la ejecución instrumental está basada en un conocimiento de la relación entre la respuesta y el reforzamiento.
Este número especia,l aparte de mostrar el aporte del Profesor Mackintosh al aprendizaje asociativo, pone al tanto de los últimos avances e investigaciones en los diferentes campos polémicos y nos permite reconocer que sigue siendo uno de las áreas la psicología en donde se han desarrollado algunos de los modelos teórico-formales más interesantes para explicar el fenómeno del aprendizaje y que además, como área continua vigente y prometedora dentro de la futura investigación psicológica en el siglo XXI.
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* Dickinson, A. and McLaren, I. P. L. (2003). Asociative Learning and Representation.: An ESP workshop for N. J. Mackintosh. A Special Issue of The Quarterly Journal of Experimental Psychology: Section B. Comparative and Physiological Psychology. Psychology Press. En Revista Latinoamericana de Psicología (RLP), vol (I), 2005, pp.

TERCERA PARTE


PSICOLOGIA, PUBLICACIONES E INTERNET




PSICOLOGIA E INTERNET

El mundo de la psicología se adapta como todos, a los cambios y novedades que Internet ha generado en nuestras formas de vida. Los profesionales de la psicología cada vez, observan más posibilidades a través de la comunicación rápida y virtual que ofrece Internet. Posibilidades que se manifiestan de distintas formas.
Cada vez toma más fuerza el desarrollo de estrategias de terapia psicológica por medio de Internet, que es una ampliación de la antigua asistencia que muchas instituciones ofrecían con sus profesionales a través de la línea telefónica, ahora Internet amplia y modifica su marco de acción. Un campo para explorar, no solo sus inmensas posibilidades, sino también las dificultades y retos que conlleva superarlas, con miras a una asesoría psicológica seria y efectiva para el cliente/paciente "on-line".
Otro campo de acción donde confluyen la psicología e Internet, es la educación, particularmente la educación a distancia, virtual y en tiempo real, con todos los beneficios multimedia y rompiendo las barreras geográficas tiene una provocadora connotación. Tal vez la educación del futuro sea manejada casi en su totalidad de esta forma y para todos los campos del saber, o por lo menos, para la mayoría de ellos. La psicología no piensa quedarse atrás y aunque es mucho el camino que falta por recorrer no dejan de sorprendernos nuevas e interesantes experiencias al respecto.
Finalmente, y no porque se agoten las posibilidades, la psicología e Internet confluyen en la investigación y la difusión del conocimiento. Las bases de datos, las revistas en medio electrónico, las páginas Web y sus foros de encuentro, las asociaciones virtuales, etc., son nuevas formas de interacción dentro de la comunidad científica psicológica, que unas décadas atrás ni siquiera se soñaría. Permitir que los psicólogos se comuniquen de forma inmediata a través de la red, ha permitido que se desarrollen novedosos experimentos transculturales o acceder a muestras más grandes para enfrentar los datos de una investigación, pues la persona sólo tiene que entrar a una pagina Web desde cualquier parte del mundo para llenar la prueba específicamente diseñada en su computador, y estamos seguros de que permitirá el desarrolló de nuevas y aun insospechadas estrategias de investigación, que hoy no alcanzamos a vislumbrar para el futuro.
Precisamente en Madrid (España) se desarrolló (14-16 de marzo de 2003) el IV Congreso Nacional de Internet y Psicología, en las instalaciones de la UNED, y allí se tocaron algunos de estos temas desde la perspectiva de la psicología española. Una interesante iniciativa de los organizadores que promete brindar muchos frutos para el mundo de la psicología.

LA RESISTENCIA AL DESCUBRIMIENTO CIENTÍFICO Y LA ENDOGAMIA EN LAS PUBLICACIONES*

Para una ciencia tan joven como la Psicología no deja ser interesante observar cómo en ciencias más desarrolladas y tradicionalmente conocidas como "duras", existe -más veces de lo que nos gustaría aceptar- dentro de la comunidad científica gran resistencia a planteamientos que producen grandes cambios o revalúan esquemas teóricos, hasta ahora aceptados por todos. Sin lugar a dudas, Kuhn ya resaltó este tópico tras el análisis que desarrolló sobre las revoluciones científicas.
Actualmente, el químico cuántico español Juan Miguel Campanario de la Universidad de Alcalá de Henares, estudioso de lo que denomina la resistencia al descubrimiento, ha recopilado los casos más llamativos en un artículo que se puede consultar en Internet (http://www2.uah.es/jmc/). En él se puede observar cómo revistas tan prestigiosas como, por ejemplo, Nature, han rechazado trabajos, que en su momento eran arriesgados y aparentemente heterodoxos, o que parecían no tener la suficiente importancia, pero que luego merecieron el Premio Nobel.

Este es el caso de Paul Lauterbur y Peter Mansfield, quienes obtuvieron el Premio Nobel de Medicina y Fisiología por su trabajo en la obtención de imágenes útiles para la medicina mediante resonancia magnética nuclear. La revista Nature publicó hace 30 años el trabajo de Lauterbur merecedor del galardón pero, como les había recordado recientemente el científico, lo hizo sólo después de que éste protestara, ya que su artículo había sido rechazado por los evaluadores (otros científicos) a los que la revista lo sometió, siguiendo el proceso habitual de publicación de resultados científicos. Nature reconoce algunos de estos casos que le afectan en un artículo editorial publicado el pasado 16 de octubre. No todos tienen la misma gravedad (algunos trabajos fueron rechazados totalmente, otros sólo inicialmente y alguno retrasado y el autor decidió publicarlo en otro sitio), pero entre ellos están el ciclo de Krebs, la radiación Cerenkov, el mesón de Hideki Yukawa y la radiación de agujero negro de Stephen Hawking. Pero como decíamos, este tipo de situaciones se viven en diversas publicaciones científicas de renombre.

Según Campanario, el sistema de revisión por expertos es muy antiguo (data del siglo XVII) y no es una garantía total de calidad de la selección. "La gente debería saber que los científicos son muy conservadores, que también en ciencia se cometen errores y que los trabajos que van en contra de las ideas dominantes en cada época pueden ser rechazados sin que sean malos".
Sin embargo es imposible suprimir la evaluación por pares, no obstante, lo que Campanario y un experto australiano han sugerido es realizar un ligero cambio en el sistema de evaluación de los artículos. Este cambio no sólo permitiría que se conocieran trabajos que luego pueden resultar muy válidos, sino que también quitaría trabajo al sistema internacional de evaluación. "Pedimos que las revistas pongan en Internet, en una sección aparte, los trabajos rechazados, siempre que los autores estén de acuerdo", dice. "Quedarían como rechazados pero disponibles, sería muy útil para los evaluadores de otras revistas y también significaría una mayor exigencia de responsabilidad tanto para los autores como para los evaluadores", cuyo nombre nunca se hace público.

Normalmente, los autores de un artículo rechazado peregrinan de revista en revista, lo que significa un proceso de evaluación en cada una, hasta que consiguen, en el mejor de los casos, publicarlo en alguna, y las revistas que los han rechazado pueden quedar como censores y su prestigio sufre, como en el caso de los premios Nobel. La mera presentación de trabajos en un servidor como iniciaron los físicos teóricos en 1991 a través de Internet no parece una opción igualmente útil a estos efectos, puesto que no existe selección.

Paralelo al problema de la resistencia al cambio Campanario investiga actualmente, financiado por la Junta de Castilla-La Mancha, sobre lo que ha denominado la endogamia en las revistas científicas, en el que está analizando la frecuencia con que publican en cada revista importante los científicos que son miembros de su consejo editorial.
Existe una creencia generalizada, según la cual los miembros del equipo editorial y/o asesores-referís actúan sin ningún tipo de sesgo a la hora de evaluar las contribuciones dignas de ser publicadas en sus respectivas revistas. Sin embargo, también es cierto que en las conversaciones informales entre científicos no resulta raro escuchar quejas sobre el hecho de que, a veces, los miembros de los comités editoriales pueden utilizar sus revistas para publicar preferentemente trabajos propios o trabajos de miembros de sus equipos de investigación. Cabe hablar de endogamia, cuando este tipo de publicación en la propia revista se vuelve algo común. Algunos estudios previos han encontrado indicios de endogamia en algunas revistas académicas.

Tal investigación nos sirve para hacer un llamado a las Revistas Psicológicas en Español con el fin de prevenir la endogamia en sus publicaciones, que a la postre segrega y limita la capacidad de conocimiento de interesantes trabajos aportados por nóveles figuras de nuestra ciencia. Aunque la conducta endogámica puede ser compatible con la ética científica, se debe ser cuidadoso para prevenir el posible favoritismo que pueda haber sobre determinados autores y sus trabajos, en detrimento de otros trabajos, menos "populares" o más "heterodoxos".

Los resultados de la Investigación de Campanario arrojarán interesantes resultados, que la comunidad científica psicológica debe conocer y en lo posible aplicar correctivos para prevenir tal problema.
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* Basado en la publicación de Malen Ruiz de Elvira / Asociación Española de Periodismo Científico (AEPC). Madrid - España

EL PAPEL DE LAS REVISTAS EN EL CAMPO DE LA DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO

El conocimiento científico y tecnológico se difunde en nuestro mundo a partir de fuentes primarias de información como las revistas seriadas y los libros. Sin lugar a dudas, las primeras cumplen un papel fundamental en la divulgación del conocimiento desde que surgieron en el siglo XVII. Los artículos publicados en revistas de prestigio son considerados como el "norte" en la brújula del avance científico, pues nos indican con mayor rapidez hacia dónde se mueven las investigaciones y cuáles son los temas preponderantes que arrojan resultados teóricos y aplicados.
A nivel mundial hay generalmente algunas instituciones detrás de la financiación, edición y distribución de las revistas científicas, como son las Instituciones universitarias, las asociaciones o sociedades científicas y las compañías editoriales privadas.
Las más antiguas han sido las sociedades científicas (como por ejemplo The Royal Chemical Society) que se han preocupado por hacer circular la información especializada, y con el paso de los años algunas de ellas han ganado un gran prestigio a nivel mundial. Pero también las instituciones universitarias han creado sus empresas editoriales especializadas (como Chicago University Press, Cambridge University Press) que con el paso de los años se han consolidado como "faros" que iluminan el conocimiento en el mundo occidental.
Sin embargo, en los últimos años las empresas editoriales privadas han visto en la distribución del conocimiento científico de punta una rentable empresa de la cual ya hacen parte. Por eso en áreas de medicina, tecnología de punta e investigación científica de vanguardia, se aseguran los medios para mantener todo el proceso editorial y de distribución del conocimiento que se genera día a día.
Desgraciadamente esto sólo sucede en los países del llamado primer mundo. La globalización -"curiosamente"- aun no ha hecho que esto mismo suceda en los países del tercer mundo. En Latinoamérica la distribución de conocimiento está concentrada y manejada por instituciones universitarias y asociaciones científicas, y con obvios problemas de orden económico (debido a la baja inversión en investigación básica en estos países) que implican los aumentos en los costos para el suscriptor, lo que dificulta aún más su distribución masiva.
Obviamente, para las editoriales privadas no es rentable sostener revistas que no se mueven dentro del ámbito de la ciencia, la tecnología de punta y la medicina- cosa que generalmente hacen los países desarrollados- por lo tanto es difícil encontrar la financiación privada del proceso en los países "tercer- mundistas". Ahora bien, si nos trasladamos al espectro de las ciencias humanas y sociales la cuestión es aún mas difícil y en momentos desalentadora. El proceso para desarrollar y mantener revistas científicas en éstas áreas se debe más a esfuerzos titánicos de ciertas instituciones y/o personas sobresalientes en sus actividades académicas en toda Latinoamérica.
Pero el mercado del conocimiento científico y su distribución masiva, evoluciona. Y en la psicología no podría ser distinto. La psicología con una pie en las ciencias biológicas y otro en las ciencias humanas y sociales, trata de desarrollarse, de producir y distribuir conocimiento a todos los profesionales de Latinoamérica, para ello cada vez vemos como la tecnología ofrecida por Internet arroja nuevas perspectivas para eliminar gastos y abreviar la producción y distribución de las revistas científicas: estas son las revistas electrónicas o virtuales.


LAS REVISTAS ELECTRÓNICAS Y LA DIFUSIÓN DEL CONOCIMIENTO POR INTERNET
 

En nuestro anterior artículo veíamos la difícil situación de las revistas en los países en desarrollo, sobre todo si no pertenecían a las áreas de la medicina o a la ciencia y tecnología de punta.
Una de las estrategias para evadir las dificultades económicas que impiden el fácil sostenimiento de las revistas en su formato de papel, ha sido precisamente la ventana que ha abierto Internet: las Revistas Electrónicas.
Las revistas electrónicas surgen en la década de los 80, pero es desde los 90 cuando realmente empiezan a obtener un lugar destacado, lugar que en este siglo es cada vez más importante por ser un medio excelente de difusión del conocimiento.
Es necesario diferenciar las revistas electrónicas de las ediciones electrónicas. Las segundas corresponden a una muy usual estrategia actual, de las tradicionales revistas en papel. Para no quedarse aisladas de las posibilidades que ofrece Internet de intercomunicación rápida, masiva y barata, las antiguas revistas en los diferentes campos del conocimiento y por supuesto en la psicología -sobre todo en la anglosajona, pero cada vez mas común en las publicaciones iberoamericanas- han decidido crear ediciones virtuales paralelas a sus ediciones de papel, donde ofrecen gran cantidad de información sobre sus artículos publicados y algunas de ellas, el acceso directo a algunos o todos sus artículos en formato digital.
Pero las revistas electrónicas han sido creadas exclusivamente para difundirse por medio de Internet y en formato digital únicamente. El formato electrónico ofrece nuevas posibilidades que superan a la edición tradicional, por ejemplo, no está condicionada a restricciones geográficas. La edición tradicional ve disminuir sus lectores a medida que aumenta la distancia ente el productor y el cliente, debido a que los costos también aumentan proporcionalmente. Un precio elevado para un tiraje pequeño y dificultades en la distribución pueden hacer que la edición tradicional implique muchos problemas económicos y logísticos, más en países donde las subvenciones y apoyos a la investigación y su difusión, son muy limitados.
Por eso, una de las principales ventajas de las revistas electrónicas es a nivel económico. La edición digital permite difundir a un mayor número de investigadores y profesionales los progresos alcanzados en el campo de trabajo con muy bajos costos de producción. A su vez, éste aumento de visibilidad influye en un aumento en la productividad de los investigadores, dando a conocer mucho más lo que se está desarrollando en la región.
Por otro lado, la edición electrónica ofrece otro tipo de ventajas. Por ejemplo, en su realización es muy flexible en cuanto al tamaño del artículo ya que no está restringida al papel y una cantidad determinada de páginas. Permite un mejor control sobre los procesos editoriales y su mayor flexibilidad está en la posibilidad de ampliar o modificar un artículo una vez éste ha sido publicado. Ya que no depende de una edición física no hay problemas de costos por una modificación posterior.
En cuanto a la distribución, ésta se facilita exponencialmente. Todo lector puede acceder al último número en cualquier momento, no hay que limitarse a un número determinado de tiraje, hay una más fluida distribución en la red, no implica gastos de envío, y puede desarrollar medios de publicidad y difusión utilizando la misma red, así como convertirse en un portal de publicidad para organizaciones y productos afines.
Otra de las grandes ventajas es que normalmente se accede al Correo Electrónico de los autores de los artículos, lo cual facilita su contacto directo con los lectores, la localización de los especialistas, la construcción de comunidad científica virtual, el debate y la colaboración, así como futuras alianzas para nuevas investigaciones.
Sin embargo, no todo es ventajas. Por un lado esta la duda sobre la capacidad de conservación del material valioso en la red a través del tiempo, como lo hacen en la actualidad nuestra bibliotecas. Por otro, están los grandes y rápidos cambios, producto del desarrollo tecnológico (herramientas de programación, lenguajes y programas nuevos, etc.) que alteran a las comunidades académicas, acostumbradas a medios y situaciones más estables en el tiempo. Y precisamente esto nos da una pista sobre la más terrible desventaja que debe vencer la revista electrónica: La comunidad científica es muy conservadora.
La comunidad académica no valora en igualdad de condiciones la publicación impresa en papel y la electrónica, precisamente por su talante conservador prefiere la primera. Ya que la valoración del estatus de los miembros de la comunidad está determinado por la cantidad y, sobre todo, calidad de los artículos producidos. Esta calidad se suele medir dependiendo del estatus o valor que tenga la revista que ha publicado el trabajo, y la valoración de la revista está determinada en gran medida por su nombre, antigüedad y la calidad de los pares que revisan el material que se publica. Es muy probable, por lo tanto que la comunidad actual infravalore las publicaciones electrónicas por un tiempo.
Sin embargo, las revistas electrónicas tienen en sus hombros la posibilidad de convertirse en medios de difusión de conocimiento con excelente calidad, por que aunque las ventajas que las cobijan son bastantes y cada vez ganan más espacio en medio de la realidad científica, es necesario que aumenten su estatus como publicaciones de igual calidad que las tradicionales. Esto es particularmente importante para nuestra región, porque son una alternativa interesante de comunicación y difusión del conocimiento que Ibero América produce para Ibero América. Así que en la medida en que se desarrollen con mejores criterios de excelencia y de calidad, podremos garantizar una nueva valoración de las revistas electrónicas en el mundo académico actual. El futuro está en nuestras manos.


EL PAPEL DE LOS EDITORES EN LAS REVISTAS CIENTÍFICAS DE PSICOLOGÍA
 
El papel que el editor de las revistas juega en el mundo científico es fundamental, por un lado es quien primordialmente cumple la función de selección del material que va a ser publicado. Esto por lo tanto, le imprime un gran poder en la difusión del conocimiento. De una u otra forma está en sus manos qué tipo de estudios, investigaciones o revisiones se darán a conocer al mundo científico, de hecho su trabajo es el que finalmente filtra cuales son las tendencias científicas que marcaran el mundo de la psicología, en la medida en que éstas se vuelven más visibles y otras, no.
Por otro lado, es el encargado de reproducir y masificar dicha información. Es decir, en sus manos también está que aquel investigador que confía en su revista para dar a conocer los resultados de sus estudios, encuentre la retribución de que su material es leído por el mayor número de pares en su campo y es difundido con las características de calidad esperadas.
Por lo tanto, el editor tiene un gran poder en sus manos, pero a la vez una gran responsabilidad sobre sus hombros.
Para garantizar que se cumplen los criterios de calidad y las políticas de la publicación que maneja, el editor debe estar a cargo de varios frentes. Debe recibir, seleccionar el material, hacer valoraciones críticas al mismo, responder por la corrección de estilo, de forma y de idioma (incluso de traducción cuando se requiera) en los manuscritos, de tal manera que se garantice la claridad en el material presentado en la revista. Obviamente para poder cumplir todas estas funciones el editor puede servirse de la asesoría de personal idóneo en cada campo particular.
Pero volviendo a la primera función, como filtro y básicamente como orientador académico, el editor debe contar con el apoyo de un Comité Editorial muy fuerte, formado por pares científicos en los diferentes campos de la psicología (o de los tópicos específicos que maneja la publicación en sí) y con el reconocimiento de la comunidad científica internacional. Esto es muy importante, pues garantiza que el lector pueda evaluar la revista como una publicación de excelente calidad ya que los trabajos publicados han sido revisados y aprobados por reconocidas figuras en el área particular.
  
LA EVALUACIÓN EN LAS REVISTAS


Continuando con este tema, donde hemos analizado la importancia de las revistas en la difusión del conocimiento científico, la novedad de las revistas electrónicas y las ediciones electrónicas que navegan por Internet y el papel que juega el Editor en la producción de las diversas publicaciones seriadas, ya sea en papel o medio electrónico, pasamos en esta nueva editorial a analizar uno de los puntos de mayor interés, como es la evaluación de los pares científicos sobre el material que se envía para publicación.
El Comité Científico, generalmente formado por personalidades de gran reconocimiento en su área de trabajo, aparte de las actividades típicas que desarrolla como la definición de políticas, objetivos, posicionamiento, ampliación de visibilidad, etc., también eventualmente (algunos de sus miembros) actúan como evaluadores de los manuscritos que son enviados para publicación en la revista.
Sin embargo, existen especialistas que son contactados por la revistas específicamente para esta tarea -que se conoce como evaluación por pares o revisión de expertos- y son los que conforman el Comité de Lectura o Revisión. Si el artículo en cuestión supera la prueba de evaluación, entonces se considera que el conocimiento expuesto ha superado la crítica rigurosa de especialistas en el área, lo cual determina un nivel de calidad y originalidad suficiente como para ser publicado.
Con esto, el conocimiento expuesto en el artículo se vuelve visible a la comunidad científica y además tiene el valor añadido, que por el sólo hecho de ser publicado, se percibe como un artículo de calidad que ha pasado las pruebas necesarias para ser expuesto.
Para asegurar que la revisión por pares esté "libre de valores" se busca hacer una cuidadosa selección de especialistas en el campo, que a su vez han pasado ya, por todas la etapas que implica conseguir la publicación de sus trabajos en diferentes medios de circulación internacional.
Otro medio que asegura imparcialidad en las evaluaciones, es la "revisión ciega", que implica que los revisores no conocen el nombre de los autores de los artículos que están revisando y a su vez los autores no conocen los nombres de los revisores, ya que su puente de unión es el editor. Sin embargo, generalmente el anonimato es unidireccional, es decir los autores no saben quien revisa su material, pero el revisor si conoce de quién es. Otras revistas, no obstante, utilizan la revisión abierta, con conocimiento bidireccional, pero donde generalmente hay más de un experto revisando el mismo texto, e incluso tres, cuando hay un fuerte desacuerdo entre los dos primeros.
Los resultados de la evaluación pueden dar lugar a diferentes posibilidades. Por ejemplo, entre la polaridad expuesta por la aceptación total del manuscrito y el rechazo total del mismo, puede aceptarse con recomendaciones puntuales en cuanto a contenido, forma, o metodología. El autor decide si asume las recomendaciones y es el editor quien al final toma la decisión de la publicación o no del manuscrito.
Ahora, con el desafío de las revistas electrónicas, puede que se desarrollen importantes cambios en la evaluación de los artículos. Por ejemplo, la sugerencia que anteriormente citábamos del químico cuántico español Juan Miguel Campanario, quien solicitaba que las revistas publicarán en Internet los artículos rechazados para revisión pública. Al parecer, actualmente algunas revistas de Física, tienen una lista electrónica de artículos rechazados abierta, que el público puede visitar, leer e incluso comentar.
El resultado es que se evalúa el nivel de visita a cada artículo así como el desarrollo de discusión alrededor de él, lo cual permite revalorar su publicación oficial en medios tradicionales de papel de amplia circulación nacional o internacional. Esta interesante práctica aún no se ha extendido fuera de la física a otras áreas de investigación, sin embargo deja prever un amplio desarrollo en las técnicas de evaluación del conocimiento científico para el futuro. Por otro lado, la rapidez ofrecida por Internet puede ser un interesante contrapeso al acostumbrado tiempo de demora de los revisores para emitir sus fallos, que traen como consecuencia lentitud en el proceso de impresión y de distribución de las Revistas.
 PROBLEMAS EN LA EVALUACIÓN DE LAS REVISTAS

En los anteriores capítulos hemos explicado el sistema de evaluación que utilizan las revistas para aceptar o rechazar los artículos sometidos a estudio. En esta ocasión vamos a referirnos al sistema de evaluación y clasificación de las revistas mismas.
Tradicionalmente las revistas han sido evaluadas según algunos índices bibliométricos entre los cuales el más conocido el es factor de impacto y el factor de prestigio. Con ellos se logra obtener un muy buen indicador del nivel de difusión de un trabajo dentro de la comunidad científica. Sin embargo, el problema surge cuando se extrapola que tales índices son buenos indicadores de calidad del trabajo publicado, lo cual no tiene por qué ser necesariamente cierto. Además, con base en estos índices de impacto se ha empezado a evaluar a los investigadores, los centros de investigación, las publicaciones periódicas, las universidades e incluso los países. Se comprende que un índice cuantitativo pueda tentar a pensar que se obtiene un buen nivel objetivo de análisis de la calidad de los trabajos pero nada más lejos de la realidad.
Numerosos autores han recalcado el cuidado en la utilización de estos índices de impacto para la evaluación, entre ellos Pelechano (2002), Stemberg (2001) y Buela-Casal (2002, 2003). Estos y otros muchos autores desde diferentes perspectivas advierten del cuidado que hay que tener a la hora de igualar impacto y difusión con calidad, y a la necesidad de desarrollar otros índices cuantitativos y cualitativos que sean más justos a la hora de evaluar la calidad de un trabajo investigativo publicado en las diversas revistas de psicología.
Así que por un lado, se debe ser muy cauto a la hora de interpretar el factor de impacto de un trabajo y por otro tener en cuenta las restricciones intrínsecas de los mismos como, por ejemplo, que el factor de impacto se basa exclusivamente en las citas de un período de dos años y no tiene en cuenta el prestigio donde se producen tales citas. Eso es un sesgo importante, pero tan importante como aquél, es que los factores de impacto puede ser manipulados, como bien demuestra el Dr. Buela Casal (2002) con los "Diez Mandamientos para incrementar las citas".
El factor de impacto fue propuesto por Garfield en 1955 y fue utilizado por primera vez en 1963 para cuantificar las publicaciones en la edición del Science Citation Index (SCI), actualmente este índice es la publicación más importante del Institute for Scientific Information (ISI). Por otro lado, como contraparte el Factor de prestigio ha sido recientemente desarrollado por una empresa canadiense (Factorprestige) como una alternativa al ISI. Los dos índices, aunque miden lo mismo tienen diferencias importantes, como el número de bases de datos o si incluyen o no a las citas procedentes de artículos de revisiones, etc.
Buela–Casal (2003), con el fin de subsanar algunos de los problemas ya referidos sobre tales índices, se ha encargado de diseñar y proponer una serie de índices cuantitativos complementarios como: el Factor de Impacto Medio de las Revistas donde se producen las Citas (FIMRC), el Factor de Impacto Ponderado (FIP), el Factor de Prestigio Medio de las Revistas donde se producen las Citas (FPMRC), el Factor de Prestigio Ponderado (FPP), el Porcentaje de Interacción Parcial de Citas (PIPC) y finalmente el Porcentaje de Interacción Mutua de Citas (PIMC). Con ello, se cumple el objetivo principal de ponderar el valor de las citas en función del impacto y/o prestigio de la revista donde se producen las citas, de manera que todas las citas no tienen el mismo valor sino que dependen del prestigio de la publicación que las produzca.
Con esto el autor pretende no solo re-alimentar el debate sobre la calidad de la producción científica, sino mejorar la interpretación de lo que nos dicen los índices de difusión, además de recordarnos el arduo trabajo que queda por delante para propiciar el desarrollo de medidas cualitativas de calidad que complementen los índices cuantitativos ya desarrollados.
 PROBLEMAS EN LA EVALUACIÓN POR PARES

El actual sistema por pares o iguales, como todo sistema adolece de fallas, y diferentes autores han resaltado de manera crítica la necesidad de cambiar algunos aspectos de la misma.
Por ejemplo, como expone en un interesante artículo el Dr. Buela-Casal (2003)*, es necesario afinar el sistema de evaluación de la calidad y selección de los artículos enviados a las revistas científicas en general y de la psicología como área de investigación en particular.
Por un lado, estarían los sesgos del director o editor, por otro, la objetividad de los revisores y finalmente los criterios en los cuales se basa la evaluación del artículo.
Todo director de una revista demarca una serie de sesgos al ejercer su función, por ejemplo, puede potenciar la publicación de artículos de sus temas de interés en detrimento de otras áreas de igual importancia, pero que para el director, en particular, no son tan atractivas. Además el director influye al ser él quien elige o aconseja cuáles pueden ser los revisores de la revista, además decide a qué revisores encargar la evaluación, y no todos mantienen el mismo nivel a la hora de ser estrictos en la aplicación de los criterios de evaluación.
Por otro lado, no debemos olvidar que aunque los revisores no conozcan quienes son los autores del artículo, los directores sí, y es éste quién finalmente toma la decisión de si se publica o no el artículo con base en los resultados de las evaluaciones, el área sobre la cual aporta y un posible "efecto tornado de citas" si el autor o autores son altamente citados dentro de la comunidad científica (punto sobre el que volveremos más adelante).
Finalmente, existe un importante sesgo que muy pocas veces se hace explícito y es la fuerte tendencia a publicar artículos que encuentran efectos o correlaciones positivas y dejar a un lado los que no, aunque sean metodológicamente correctos.
Si damos una mirada a los revisores y su pretendida objetividad, también podemos encontrar –de la mano de Buela-Casal- una serie de sesgos que claman por una modificación al actual sistema de evaluación de manuscritos.
Primero que todo, los revisores no han sido, ni son cualificados especialmente para su papel como revisores, generalmente se les elige por su capacidad, reconocimiento, nivel de especialización sobre un tema, amistad con el director, etc., pero el hecho de que un revisor sea un experto y un excelente investigador en un área no le cualifica automáticamente como revisor. Un problema añadido en la cualificación del revisor, es que su trabajo no es remunerado sino que se ejerce de forma "filantrópica".
Los revisores no necesariamente son más cualificados ni más conocidos que los autores a los cuales revisan, y de hecho los revisores no son mejores investigadores por el hecho de ser revisores, pues sus trabajos sometidos a evaluación también son rechazados.
Los revisores aprenden por "experiencia" su papel, no han sido cualificados para el mismo y como tal los criterios de revisión que suelen utilizarse no son tan claros y específicos como se desearía, por lo que terminan dependiendo de la persona, más que de la revisión. Asimismo, el siguiente problema es que al no haber unos criterios comunes que salven la subjetividad, los resultados de dos evaluaciones sobre un mismo material pueden ser totalmente contradictorios.
Por otro lado, todo revisor puede obedecer a sesgos si los resultados de los trabajos que evalúa no correlacionan con su visión teórica o la visión actual sobre el tema, esto decapita la posibilidad de difusión de trabajaos totalmente innovadores.
Finalmente, el Dr. Stemberg, (2003, citado por Buela-Casal, 2003) retoma los problemas del anonimato en la evaluación de los revisores. El doble ciego en la revisión que es una medida de objetividad, puede convertirse en un inconveniente cuando los revisores se escudan en el anonimato para realizar criticas crueles y desproporcionadas que se centran no en el argumento sino en juicios de valor que ridiculizan y minan la autoestima de los jóvenes investigadores que envían sus trabajos por primera vez para publicación. Como dice Stemberg: "…tengo entendido que cuando se trata de revisar artículos, no existe un campo en que los revisores ataquen de forma más cruel que las de algunos psicólogos. De lo que tengo constancia es que más de una vez en mi carrera profesional me ha asombrado la crueldad con la que se atacan mi propio trabajo y el de otros, generalmente bajo el manto del anonimato" (pag. 29, Buela-Casal, 2003).
Como hemos visto, es necesario desarrollar unos criterios claros de evaluación que modifiquen, complementen y perfeccionen el sistema actual para dar a conocer los trabajos de los investigadores. Esto ayudaría mucho a aumentar la objetividad en el papel de los revisores a la hora de exponer sus evaluaciones.
Debe haber un equilibrio entre criterios de forma, como rigor metodológico, uso correcto del lenguaje, claridad expositiva, adecuación de la bibliografía, etc., y criterios de fondo como la relevancia del tema o las aportaciones del trabajo, que deben evaluarse de forma no genérica y complementarse con otros criterios como la validez interna/externa, la utilidad, la implementación y la originalidad y/o innovación del trabajo.
Este es un trabajo para la comunidad científica de psicólogos, importante para el desarrollo de la profesión y la disciplina. Como lo resalta el Dr. Buela-Casal, no pretende ser una crítica destructiva contra directores de revistas y revisores. El sistema de evaluación, sin duda no es malo per se, pero es necesario retroalimentarlo por medio de críticas constructivas que ayuden al desarrollo de un mejor criterio de filtro que permita que los mejores trabajos se difundan rápidamente, mejorando la calidad de nuestro quehacer.
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* Buela-Casal, G. (2003). Evaluación de la calidad de los artículos y de las revistas científicas: propuesta del factor de impacto ponderado y de un índice de calidad. En Psicothema, Vol. 15, No.1, pp. 23-35.
  
POR LA VISIBILIDAD DEL TRABAJO DE LOS PSICÓLOGOS Y LAS PSICÓLOGAS DE HISPANOAÉRICA

Una de las principales misiones de PSERINFO y PsicologíaCientífica.com es lograr el desarrollo de una gran comunidad virtual de psicólogos hispanoamericanos en el mundo. Una comunidad que de hecho es amplia e inquieta en sus intereses y trabajos, y que engrandece el aporte de la psicología en español al mundo de la investigación.
PserInfo ha pretendido, desde sus inicios, convertirse en un medio de difusión que sea explotado por nuestros colegas de Hispanoamérica. Poco a poco hemos ido logrando este objetivo y nos hemos posicionado como una fuente secundaria de información relevante para nuestra comunidad (más de 35.000 suscriptores en el mundo) que ya es referida por diferentes revistas en Latinoamérica como la Revista Latinoamericana de Psicología (RLP), La Revista Interamericana de Psicología (RIP), Avances en Psicología Latinoamérica (APL) o Universitas Psicológica.
Nuestra misión es difundir los trabajos que desarrollan nuestros colegas en Latinoamérica y España, y a ese respecto en esta editorial quiero reafirmar nuestro firme propósito de dar visibilidad a todas las publicaciones en español (revistas, libros y pruebas psicológicas), sobre todo aquellas, que por diferentes razones se encuentran demasiado circunscritas a un espacio geográfico en particular. Estimados Colegas -autores de libros o editores de revistas- de diversos países latinoamericanos como Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Chile, Salvador, Nicaragua, Panamá o Guatemala entre otros, les ofrecemos un espacio abierto para dar a conocer sus trabajos en el mundo, sólo tiene que ponerse en contacto con nosotros. Estimados colegas de España, Colombia, México, Argentina, Perú, Republica Dominicana, Costa Rica, Cuba entre otros, esperamos que sigan enviándonos sus trabajos como hasta ahora.
Y con el fin de aumentar la visibilidad de muchas empresas investigativas -pero que todavía están en proceso y no han sido publicadas- y que actualmente desarrollan diversos grupos de trabajo en múltiples universidades e instituciones; el espacio editorial de PserInfo esta abierto para dar respuesta a la pregunta ¿qué se esta investigando en Iberoamérica?. Pensamos desarrollar un espacio en nuestra web de forma que cada investigador que lo desee puede enviarnos de forma sintética y fácil los fundamentos de su trabajo investigativo para darlos a conocer a sus colegas y acaso poder generar o ampliar redes de trabajo en Hispanoamérica.
El futuro de la investigación en psicología es singularmente amplio, como Ardila (2002)* pone de manifiesto son múltiples sus campos de acción y sus posibilidades de aporte al mundo científico. Posiblemente las líneas de impacto en la investigación del futuro tendrán que ver con los fundamentos biológicos del comportamiento, la neurociencia, la genética, las características del desarrollo humano y, sobre todo, los campos de investigación que implican el contacto con otras ciencias biológicas y sociales. Grandes problemas aun quedan por resolver: el problema de la conciencia, o el peso de lo genético en el desarrollo conductual o en los trastornos del comportamiento –gracias al impulso del proyecto genoma humano-, o el problema de la violencia intrafamiliar, las secuelas de la guerra o el desarrollo de conductas que ponen en riesgo la salud, por decir algunos. Los psicólogos hispanoamericanos mucho tenemos que decir al respecto en mayor o menor medida.
Sin lugar a dudas, los países en vías de desarrollo lo tienen mas difícil a la hora de mantenerse en las primeras líneas ante los temas de investigación de punta, pero a pesar de ello, el peso de nuestro aporte en los temas globalizados de investigación es y seguirá siendo importante. PserInfo es una inmejorable ventana para difundir estos esfuerzos.
A su vez, como contraparte a estos temas globalizados, existen una serie de temáticas particulares y circunscritas a un espacio geográfico, cultural y político en común. Latinoamérica, por ejemplo, tiene una serie de problemas sociales y políticos que influyen en lo que los psicólogos hacen, como lo hacen y lo que investigan. Tenemos mucho que decir, nuestra experiencia así no provenga de laboratorios con tecnología de punta, ofrece respuestas supremamente valiosas y novedosas. Estrategias novedosas de orden psicosocial para enfrentar problemas como las secuelas de la violencia o interesantes abordajes de nuestras idiosincrásicas formas de abordar los problemas cotidianos de nuestra vida, de las diferencias sociales, del desarrollo o ausencia del comportamiento democrático, etc., deben mirarse con la justa valía, ya que pueden ofrecer respuestas a los profesionales de otras partes del mundo con similares problemáticas.
PserInfo también quiere convertirse en el mejor espacio de difusión de tales temáticas. No sólo debemos importar los intereses de los países más desarrollados para la investigación, sino que también debemos exportar los resultados de las investigaciones que se centran en lo que a nosotros y a nuestro pueblo más le interesa y afecta.
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Ardila, R. (2002) La psicología en el futuro. Madrid. Ediciones Pirámide
CUARTA PARTE

REFLEXIONES BIBLIOGRÁFICAS



PSICOLOGÍA DEL APRENDIZAJE

Howe, M. J. (2000). Psicología del aprendizaje. Una guía para el profesor. México: Oxford University Press, pp. 163.*
La obra de Howe, como su nombre lo indica pretende ser una fuente de conocimiento que guíe a los maestros y educadores en su difícil tarea diaria con niños y adolescentes. Para Howe, un profesor debe ser experto en el aprendizaje humano; por lo tanto no sólo deben tener la experiencia de la enseñanza sino que es preciso estar al tanto de los diferentes avances en el campo de la psicología científica que le permitan conocer los mecanismos y las causas del aprendizaje: que podrían aplicar a la tarea vital de ayudar a los menores a aprender.
Esta obra, escrita de forma amena y ágil, presenta una visión distinta de lo que comúnmente se encuentra en libros de psicología del aprendizaje. No se centra en los principios básicos del aprendizaje humano y de otras especies sino que da principal relevancia al aprendizaje centrado en el lenguaje y el manejo de lo simbólico que es lo que particularmente distingue al ser humano de los demás animales; resalta este tipo de aprendizaje pues su función es darnos a entender cómo aprende el niño en el contexto educativo formal e informal que básicamente está atravesado por el lenguaje.
El libro, por tanto se nutre de los avances de la psicología cognitiva moderna aportando al entendimiento de los tipos de aprendizaje que se requieren para avanzar dentro de las aulas escolares y hace hincapié en el aprendizaje de habilidades intelectuales, así como en las habilidades básicas que permiten la alfabetización y el manejo de los números.
Howe nos introduce primero por reconocer los inicios del aprendizaje dentro del contexto del hogar y la relación con los padres en los primeros meses y años de vida, allí resalta la diferencia del aprendizaje de "la casa" y el de "la escuela": pasar de un aprendizaje personalizado y lúdico con los padres a un aprendizaje masivo y más formal sin mayores explicaciones, hace difícil el desarrollo de determinadas habilidades.
Luego hace una revisión del panorama científico para entender cuáles son las actividades mentales en el aprendizaje humano, revisa cómo se desarrolla el procesamiento de la información y posteriormente se estudia la capacidad del aprender a partir del ensayo y del error, de la práctica continua de los conocimientos y habilidades.
En el siguiente capítulo el autor se acerca al estudio de cómo el conocimiento previo afecta el aprendizaje, para luego centrarse en la comprensión del constructo de inteligencia o Coeficiente Intelectual y su relación con la capacidad para aprender. Finaliza esta sección con una revisión sobre la motivación y su relación para facilitar o no el aprendizaje humano.
La última parte de los capítulos se centra en la lectura y su comprensión, así como en la habilidad de la escritura en el desarrollo académico de niños y adolescentes.
Es una obra que muestra un enfoque novedoso para mirar el aprendizaje y no sólo es recomendada para maestros, sino también para psicólogos y otros profesionales que ejercen la ardua tarea de enseñar a otros.
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* Howe, M. J. (2000). Psicología del Aprendizaje. Una guía para el profesor. México: Oxford University Press. En Revista Latinoamericana de Psicología (RLP) Vol. 33, No. 3, 2001, pp. 349-350.
 MANUAL DE PSICOLOGÍA CLÍNICA INFANTIL Y DEL ADOLESCENTE

Caballo, V. E. y Simón, M. A. (Eds.) (2001). Manual de psicología clínica, infantil y del adolescente. Trastornos generales. Madrid: Ediciones Pirámide, pág. 433.*
Como lo dice Thomas Ollendick en el prólogo de esta obra, el campo de la psicología clínica infantil y del adolescente necesita de obras que presenten los avances de este campo, superando la visión del niño y del adolescente como si fueran adultos en miniatura, para verlos como seres que tienen unas características diferentes a las del adulto y que por lo tanto merecen, la validez de estudios e investigaciones que no sólo evalúen sus problemáticas dentro de la evolución ontogenética del ser humano, sino que también ofrezcan métodos de intervención adecuados para las psicopatologías propias del microcosmos que vive el menor.
La presente obra responde a tal expectativa y compendia los trabajos de autores de diferentes países (como España, Colombia, Canadá y Estados Unidos), lo cual permite tener una panorámica completa de los avances para abordar las problemáticas más relevantes que los niños y adolescentes presentan en medio de su desarrollo.
Dentro del contexto del abordaje del mundo del menor, la perspectiva teórica que prima es concebir que los cambios evolutivos tengan lugar como consecuencia de las interacciones recíprocas continuas entre un organismo y su contexto ambiental activo. Es decir, que el organismo influye sobre su propio desarrollo al ser tanto productor como producto de su ambiente. Bajo esta misma perspectiva se define el campo de la psicopatología evolutiva como el estudio de los orígenes y del curso de los patrones individuales de desadaptación conductual, cualesquiera que sea la edad del inicio, las causas, las transformaciones en manifestaciones conductuales y por más complejo que pueda ser el curso del patrón de desarrollo.
Como es evidente tal perspectiva de la psicopatología evolutiva no respalda ni defiende una orientación teórica en particular para la comprensión de los trastornos del comportamiento infantil, sino por el contrario, intenta mejorar el conocimiento sobre las conexiones entre fenómenos que de otra manera podrían parecer desconectados. La presente obra responde a esta forma de abordaje y cada uno de sus capítulos puede dividirse en dos grandes partes: una dedicada a la psicopatología del problema, incluyendo su definición epidemiología, características clínicas, etc., y la otra dedicada al tratamiento del trastorno, fundamentalmente desde una perspectiva conductual o cognitivo conductual.
El primer capítulo presenta un panorama general de algunos de los principales problemas de la psicología clínica infantil y del adolescente en el momento actual y defiende la validez de este campo con base en los estudios que demuestran las psicopatologías propias del adulto. Uno de los fenómenos más alarmantes que devela el capítulo, son los altos índices de violencia y maltrato sobre el menor de edad. Estudios hechos en EE.UU., calculan que cada año 2.000 niños y bebés mueren por causa del abuso o negligencia de los adultos cuidadores. Esta escalofriante cifra hace evidente que el maltrato infantil es un problema supremamente importante en nuestra sociedad y es un elemento significativo para el desarrollo de la psicopatología infantil. Este capítulo revisa cuestiones básicas relativas a la psicopatología, la evaluación y el tratamiento de los problemas infantiles, incluyendo datos recientes y significativos sobre la eficacia del tratamiento cognitivo-conductual con niños.
La segunda parte esta compuesta por tres capítulos que abordan los trastornos de ansiedad más importantes en la infancia y adolescencia: fobias y miedos, trastorno por ansiedad generalizada, trastorno por pánico y trastorno por estrés postraumático. Todos los capítulos ofrecen importantes aportes para el tratamiento de cada una de estas problemáticas infantiles.
La tercera parte aborda el estado de ánimo depresivo en un capítulo que muestra las características y tratamiento de la depresión infantil y en otro que aborda el problema del duelo en los menores. Tema muy relevante, poco trabajado empíricamente, que necesita muchas investigaciones, pero que las autoras colombianas abordan de forma bastante extensa y completa, presentando una panorámica del concepto de duelo, los diferentes abordajes, teóricos y sobre todo un esquema de tratamiento para permitir la adecuada elaboración del duelo en el niño y el adolescente.
La cuarta parte, aborda en un solo capítulo un problema muy importante y agobiante para nuestra sociedad, como lo es el consumo de sustancias psicoactivas en la infancia. La quinta parte presenta una panorámica de los trastornos de sueño más comunes en la infancia (insomnios, hipersomnias, parasomnias, etc.) y las más eficaces estrategias de intervención.
La sexta parte trata otra problemática muy actual para nuestra sociedad y cultura juvenil, como lo son los trastornos de la conducta alimentaria, como la bulimia y la anorexia nerviosa. La séptima parte aborda la sintomatología, evaluación y tratamiento del abuso sexual infantil, sus efectos a corto y mediano plazo, así como un esquema de tratamiento tanto individual como de grupo para los niños que han sufrido abuso sexual.
La octava parte se centra sobre una temática algo descuidada por los investigadores pero no por ello menos importante e incapacitante para el menor, los movimientos o vocalizaciones anómalos. Este tema se afronta en dos capítulos, el primero define las características clínicas y el tratamiento del trastorno de movimientos esterotipados y autolesivos (movimientos del cuerpo o de partes de él que al parecer no cumplen una función adaptativa y que en algunos casos generan lesiones físicas en quien los emite) y las posibilidades que el tratamiento biológico o conductual ofrecen para su superación, y el segundo aborda el tratamiento de los trastornos por tic.
La novena parte aborda por medio de un capítulo las características clínicas y el tratamiento de retraso mental, tanto en estudiantes como en personas en plena transición a la vida adulta. La décima y última parte se dedica en forma extensa y muy completa a abordar los problemas por déficit de atención: la hiperactividad infantil. Se presentan entre otros tópicos los modelos explicativos del problema, la evaluación del trastorno y los diferentes tratamientos para la hiperactividad: el farmacológico, el cognitivo-conductual y los tratamientos combinados, así como cuestiones pendientes para el futuro trabajo de esta área.
Esta obra compilada por Caballo y Simón permite colocar el problema de la psicopatología infantil al mismo nivel de seriedad y de interés que el campo de la psicología clínica en el adulto, y es un excelente apoyo para diversos profesionales que dedican su labor a los niños y adolescentes, tal como son los psicólogos y psiquiatras infantiles, los psicopedagogos, los pediatras, los asistentes sociales y los maestros.
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* Caballo, V. E. y Simón M. A. (Eds) (2001). Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente. Trastornos Generales. Madrid: Ediciones Pirámide. En Revista Latinoamericana de Psicología, (RLP) Vol. 33, No. 3, 2001, pp. 346-347.

 
LA CONCIENCIA ERRANTE
González-Castán, Óscar L. (1999). La conciencia errante. Introducción crítica a la filosofía de la psicología. Madrid: Editorial Tecnos, págs. 424.*
Como, bien lo señala el presentador de esta obra, el Dr. Vicente Sanfélix Vidarte, hay 3 virtudes especialmente significativas de La conciencia errante: (1) una gran claridad expositiva y argumentativa; (2) la importancia del problema filosófico que plantea; y (3) la perspectiva, no demasiado usual, desde la que trata el denominado "Problema de Sócrates".
En efecto, González-Castán, aborda el dilema socrático entre las explicaciones "mecanicistas" frente a las "intencionales" o teleológicas de la conducta humana. En medio de este escenario filosófico que se ha mantenido vivo durante siglos, ha nacido, muerto y resucitado la conciencia, La conciencia errante, de la mano de los más importantes filósofos de la psicología como Platón, Aristóteles, Descartes, Husserl, Wittgenstein, Turing o Dennett.
El autor, profesor de filosofía de la Universidad de Alcalá de Henares (España), sin, embargo, no hace una escolástica exposición, lineal de autores sino una excelente polémica en torno a tres ejes, que corresponden a las tres partes del libro: el problema del sentido común (la famosa "Folk plychglpgy"), el problema del significado y, finalmente, el problema de la conciencia.
La perspectiva inusual señalada por el presentador del libro Sanfélix Vidarte, catedrático de la Universidad de Valencia, no sólo tiene que ver con la organización del libro sino principalmente con la entrada al ruedo de posiciones filosóficas y científicas (especialmente provenientes de la psicología cognitiva) alrededor del problema del conocimiento y dentro de la filosofía de la psicología, el difícil diálogo entre la tradición analítica (p. ej. Wittgenstein) y la tradición hermenéutica (p. ej. Husser), las cuales han evolucionado tolerando una indiferencia mutua.
Si bien los siglos pesan sobre el Problema de Sócrates, la emergencia de la psicología científica a finales del siglo pasado y de la revolución cognitiva a mediados del presente aumentaron la tensión; por un lado los científicos y filósofos más reduccionistas se han animado a proclamar el fin del debate a favor de la naturalización de la conciencia y la eliminación de la intencionalidad de los estados mentales, mientras que los filósofos más afines a la fenomenología han optado por una reestructuración conceptual del significado, la intencionalidad y la conciencia no excluyentes con la tromba neurocognitiva propia del final del milenio.
En síntesis estamos ante una obra que por encima de todo resalta la importancia de la argumentación. Esta es el arma del filósofo pero no debe ser la debilidad del científico, más cuando se trata de reflexionar sobre lo que ambos intentan hacer: conocer al mundo y conocerse a sí mismos.
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* Con Pérez-Acosta, A. M.: Gonzáles-Castán, O. L. (1999). La conciencia errante. Introducción crítica a la filosofía de la psicología. Madrid: Tecnos. En Revista Latinoamericana de Psicología, (RLP) Vol. 32, No. 1, 2000, pp. 189-190.



UN ENEMIGO CONOCIDO
Ardila Galvis, C. y Valencia, O. L. (199) Un enemigo conocido. Abuso sexual en el hogar y como arma de guerra. Bogotá: CedaVida, Fundación Social Colombiana. *
A las manos del lector llega un libro cuyo fin primordial es hacer evidente lo invisible, aquello silenciado y ocultado celosamente: el abuso sexual a los menores es más común de lo que pensamos y lo peor de todo, lo perpetra la mayoría de las veces un familiar: el padre o padrastro.
El libro Un enemigo conocido es una sólida, concisa y real obra que sustentada en los testimonios de 90 mujeres de origen campesino en Colombia -y en situación de desplazamiento que fueron víctimas en su infancia del abuso de sus familiares- y teóricamente documentada, se encarga de llevar al lector al reconocimiento de un problema y a la sensibilización ante el mismo.
Las autoras desarrollan su obra a partir de dos ejes: el primero se centra en hacer evidente la conexión del abuso sexual con la violencia intrafamiliar, las historias de maltrato infantil y en general los factores culturales como el machismo y el manejo del poder, que inciden como el mejor caldo de cultivo para violentar al menor sexualmente, concibiéndolo como objeto de dominación y manipulación por parte del adulto. El segundo demuestra como la violencia sexual se ha convertido en un instrumento para ser utilizado en la guerra.
En la primera parte, las autoras se encargan de contextualizarnos, en el microcosmos de las víctimas del abuso sexual, de sus dolores y desesperanzas, sus emociones y pensamiento. El castigo físico, la sensación de abandono y el sentimiento de culpabilidad son los factores que desestabilizan la salud emocional del menor y le predisponen a las condiciones del abusador y su manipulación (Capítulo 2). Una mirada atenta nos demuestra en el tercer capítulo que las condiciones de abuso y violación se dan en la mayoría de los casos (90%) dentro del hogar, el incesto entonces es abordado en sus diferentes dimensiones: el poder masculino dentro de la familia y la sociedad, las características de la relación abusador y víctima, las características de la comunicación en tal relación y los efectos del incesto a largo plazo sobre la psique del menor.
En el capítulo sobre abuso sexual infantil (Capítulo 4) las autoras le definen, le caracterizan y le describen cuidadosamente para pasar a analizar los perfiles de los protagonistas del abuso: padre o padrastro, madre y víctima, de los tipos de familias en las cuales se da el abuso y los factores del contexto social que predisponen el que se presente.
En el quinto capítulo se aborda el tema de la violación y hace evidente una relación que a primera vista no lo es y que tiene que ver con la menarquia, el significado de la sangre, su relación con la culpa y la expiación de la misma. Pero lo más importante es demostrar que las características de tal acto implican el que sea analizado "no como un problema individual, sino social ya que involucra la familia, la comunidad y a todo el conglomerado social por sus graves consecuencias". Luego dos apartados más nos concentran en las cifras que desnudan la problemática y en los móviles que giran alrededor del delito de la violación.
El siguiente capítulo se concentra sobre las secuelas del abuso, tanto físicas como psicológicas: la negación y el miedo, los problemas de autoestima, la ira, las secuelas sobre la vida sexual, la ansiedad y la depresión. Pero el cierre del capítulo se concentra sobre dos elementos fundamentales que impactan socialmente y que nos llevan a observar cuidadosamente las secuelas que para la sociedad tiene la permeabilidad de tales actos: la reproducción de la violencia intrafamiliar y los problemas en las mujeres víctimas de abuso en su infancia para reconocer su rol dentro de la maternidad.
En el séptimo capítulo se trabaja el problema de la violencia sexual marital, sus consecuencias sobre la mujer y su relación con la vida intrafamiliar: la carga emocional de las mujeres víctimas de abuso sexual en la infancia es tan fuerte, que tienden a desahogar su ira sobre sus propios hijos. Las autoras se encargan de evidenciar cómo el hombre abusa y violenta a su esposa dentro de los cánones de lo que supuestamente son las obligaciones de la mujer dentro del matrimonio, y como está imbuida dentro de una cultura que la subvalora, asume ese tipo de comportamientos como sacrificios necesarios para cumplir con lo demandado por el sacramento del matrimonio. Pero lo peor de está situación es lo que las autoras describen como compulsión a la repetición y a través de diferentes historias de vida hacen evidente como existe, un círculo vicioso en el comportamiento de las mujeres abusadas que les hace buscar relaciones igualmente enfermizas y violentas, reemplazando sus padres violadores y maltratantes por esposos que cumplen las mismas e indeseadas características. Todo individuo con un conflicto no resuelto, tenderá a repetirlo compulsivamente hasta que pueda solucionarlo eficazmente, y lo peor de ello es que tal compulsión puede transmitirse de una generación a otra.
El octavo capítulo se centra de forma esclarecedora sobre los diferentes elementos jurídicos alrededor del abuso sexual, haciendo evidente sus déficit, vicios y la necesidad de que la ley se articule bajo una mirada amplia y no miope del problema, de manera que aporte más a su solución y no a su empeoramiento: "la sanción-maltrato debe desaparecer como potestad legal, como actitud o instrumento educativo, por cuanto su función actual no es mejorar la vida, sino alimentar el miedo y ... la reproducción de la violencia". Se cierra el capítulo con los valiosos pasos que debe seguir toda persona para denunciar una violación ante las autoridades.
El final de esta primera parte nos muestra las falsas creencias que se tienen sobre el abuso sexual y cómo éstas hacen complejo el desarrollo de fórmulas adecuadas para enfrentarlo.
Por último, la segunda parte y cierre del libro se centra sobre un interesante tópico que es necesario denunciar y que aún no se ha hecho lo suficientemente público, y es el componente de la violencia sexual dentro de los mecanismos de tortura que utilizan los actores armados dentro del conflicto actual en Colombia. Los testimonios de diferentes mujeres, campesinas violentadas por grupos armados al margen de la ley, nos demuestran la estatura ética a la que ha llegado el conflicto amado en Colombia.
La obra nos demuestra a través de su recorrido las diferentes relaciones de poder que sustentan el abuso y la violación, y cómo el engranaje de diferentes factores culturales ha favorecido su mantenimiento y multiplicación sin desarrollarse políticas y leyes adecuadas para enfrentar el problema. Se hace evidente el factor de desventaja que siempre mantiene la víctima de abuso y violación, el menor o la mujer "son culpables de haber provocado el hecho violento hasta que demuestren fehacientemente lo contrario". Este absurdo demuestra el talante machista y de doble moral que domina nuestra cultura. Pero tal vez lo peor de todo es que esta situación se va creando y recreando de generación en generación en el núcleo de formación que es la familia, en sus cotidianos esquemas no se refleja sino el malestar de una cultura que nos ha llevado a destruir al otro con el fin de salir adelante, de imponernos para demostrar nuestro poder.
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* Ardila Galvis, C. y Valencia, O. L. (1999). Un enemigo Conocido. Santafé de Bogotá: Fundación CedaVida. En Revista Latinoamericana de Psicología (RLP), Vol. 32, No. 2, 2000, pp. 363-365.
 CEREBRO Y CONCIENCIA
Pribram, K. H. y Martín-Ramírez, J. (1995). Cerebro y conciencia. Madrid: Díaz de Santos. 140 págs.*
Karl H. Pribram y J. Martín Ramírez se asociaron para producir una obra que pretende dar luces sobre el funcionamiento del cerebro y sobre uno de sus fenómenos más misteriosos: la conciencia.
La obra da la posibilidad de situar al lector en el conocimiento de punta en cuanto a cuestiones complejas cómo la inconsciencia, la atención y la intención, defendiendo una visión interdisciplinaria del estudio del cerebro y alejándose de posiciones tan aceptadas como el materialismo eliminativo de Francis Crick. Los autores están convencidos de que sólo en la medida en que el cerebro sea abordado por disciplinas como la psicología, las matemáticas, la física cuántica; la termodinámica y la filosofía, nos podremos acercar al complejo conocimiento del ser humano.
La primera parte del libro, escrita por el Dr. Martín-Ramírez, permite al lector ubicarse en perspectiva en cuanto al conocimiento actual del funcionamiento cerebral.
En el primer capítulo se hace una revisión histórica del problema de la localización de las funciones en el cerebro, desde la frenología de Gall, hasta los mapas cerebrales actuales basados en la mieloarquitectura. Se aprecia también la clásica discusión entre localizacionistas y holistas, incluyendo las tendencias actuales. Concluye el autor que los hechos experimentales confirman que ambas posturas son aceptables, pues las modernas técnicas sugieren que la especialización regional de funciones relativamente simple no es contraria sino complementaria de la idea del funcionamiento del cerebro como un todo.
El capítulo 2 rescata la anterior polémica, basándose en el replanteamiento del modelo transcortical de Flechsig. Dicho modelo dividió el cerebro en corteza sensorial, corteza asociativa y corteza motora. El modelo alternativo organiza funcionalmente la sensorial (neocorteza) en dos amplios sectores: el extrínseco y el intrínseco. El primero sería esencial para la constancia en la percepción sensorial, la habilidad motora y la autoconciencia. El segundo estaría asociado con modalidades sensoriales específicas.
En el tercer; capítulo se ofrece una hipótesis de trabajo sobre un posible modelo de funcionamiento cortical, llamado modelo corticófugo. En él se resalta la importancia de las conexiones cortico-súbcorticales, por medio de las cuales la corteza controlaría su propia información aferente mediante sus conexiones subcorticales, las cuales le permitirían construir "subrutinas" que harían posible la codificación de la información recibida para finalmente, programarla, estructurarla y distribuirla en los sectores extrínsecos.
El procesamiento cerebral de las acciones se analiza en profundidad dentro del capítulo 4. Tradicionalmente se ha considerado que el sistema nervioso central controla las acciones mediante una serie de "programas motores" que activarían un conjunto de reflejos simples en cadena. Las nuevas investigaciones conciben una relación reciproca entre los sistemas cortical y límbico (que elimina errores) y entre la corteza y el cerebelo (controlando la ejecución). De esta forma, el control motor sería ejercido por redes de circuitos interconectados, dependiendo de la interacción de muchas regiones del sistema nervioso central; la contribución subcortical sería, entonces, más importante de lo que usualmente se ha concebido. Este modelo sustenta que los centros motores no sólo están involucrados en el movimiento sino también en los procesos mentales qué preceden al movimiento, es decir, los planes de acción.
La segunda parte del libro está a cargo del Dr. Pribram, y en ella se presenta la variedad de la experiencia consciente y su estudio a partir de sus raíces biológicas y usos sociales.
Pribram inicia con una introducción que resalta la validez del estudio de la conciencia, teniendo como base las nuevas luces arrojadas por el estudio de las relaciones entre estados neuroquímicos, sistemas sensoriales y atención en el fenómeno de la conciencia.
Partiendo de ejemplos clínicos, el capítulo 5 hace evidente y necesario el abordaje de la conciencia a partir del estudio del funcionamiento del cerebro. Tomando como base la teoría del procesamiento de la información, explica los planes de acción como programas neurales y plantea el modelo holográfico del funcionamiento del cerebro.
La tesis principal del modelo holográfico se puede resumir así: nuestros cerebros construyen matemáticamente la realidad "concreta", al interpretar frecuencias de otra dimensión en una esfera de realidad primaria significativa pautada que trasciende el espacio y el tiempo. Esto quiere decir que el cerebro interpreta el universo holográficamente. La información en el cerebro se distribuiría como un holograma, en donde la parte está en el todo y el todo está en cada parte.
El sustento físico del rnodelo holográfico del cerebro lo aportaría el nanocircuito de microtúbulos neurales que proporcionaría una onda de frecuencia lo suficiente alta para sustentar el proceso sinaptodendrítico. La relación entre el cerebro y la experiencia consciente se produce a nivel del procesamiento sinaptodendrítlco.
El capítulo 6 inicialmente explica el sustento físico de los microprocesos sinaptodendríticos de la rata, luego se detiene en la discusión con otras teorías que rechazan los datos experimentales a favor del modelo holográfico, como las planteadas por Smith-Churchland y Crick.
En el séptimo capítulo se hace una extensa revisión de los contenidos de la conciencia y su relación con determinadas zonas cerebrales, por ejemplo, la conciencia episódica con el cerebro límbico anterior y la conciencia narrativa con la corteza prefrontal y el hemisferio izquierdo.
El tema del inconsciente se rescata desde una perspectiva científica en el capítulo 8. El inconsciente aquí se define a partir de la imposibilidad de que la totalidad del comportamiento y la experiencia sean intencionales. También se examina la relación de la conciencia con la intencionalidad y la atención.
Finalmente el capítulo 9 se dedica a lo que puede concebirse como el uso social del estudio de la experiencia consciente. Se aborda el asunto de la conciencia trascendental, relacionada con los fenómenos transpersonales tradicionalmente abordados por el esoterismo. Los estados de conciencia poco comunes, conocidos desde hace mucho tiempo por la mística oriental, son abordados científicamente por la teoría de Pribram. El punto clave se hallará en la microestructura de la materia y en el funcionamiento cerebral.
Nos encontramos ante una verdadera revolución del pensamiento occidental. Las tradiciones científica y esotérica que han entrado en conflicto desde la época de Galileo, podrían unirse ahora desde una nueva perspectiva que contribuya más al bienestar humano que los conocimientos precedentes.
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* Pribram, K. y Martín Ramírez J. (1995). Cerebro y Conciencia. Madrid: Ediciones Díaz de Santos. En revista Latinoamericana de Psicología (RLP), vol 29 (1), 1997, pp. 158-160.
 REFLEXIONES SOBRE PSICOLOGÍA CONTEMPORÁNEA



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